De acuerdo con el funcionario, aunque el contrato de obra ya había sido adjudicado previamente, el inicio de las intervenciones dependía de la designación de la interventoría, proceso que se concretó la semana anterior. Tras esto, se llevó a cabo una primera reunión entre el contratista, la interventoría y los equipos técnicos, jurídicos, financieros y administrativos de IMDERA, con el fin de coordinar aspectos estratégicos del proyecto. Herrera explicó que, aunque se firme el acta de inicio en los próximos días, esto no significa que de inmediato comiencen las obras físicas, ya que primero deben surtirse procesos como socialización con la comunidad y levantamiento de actas de vecindad.
El proyecto contempla la construcción de una cancha sintética con medidas reglamentarias, así como la adecuación de zonas de baños, camerinos, bancas para jugadores y árbitros, además de posibles mejoras como una tarima de transmisión y la intervención de canchas auxiliares. También se realizará la reubicación del gimnasio al aire libre hacia la parte posterior del escenario, cerca del CAI, con el propósito de ampliar la oferta institucional de actividad física y mejorar la organización del espacio.
La inversión total asciende a cerca de 7.771 millones de pesos, de los cuales 7.100 millones corresponden al contrato de obra y 671 millones a la interventoría. El tiempo estimado de ejecución es de entre seis y ocho meses, por lo que se espera que el estadio pueda ser inaugurado antes de finalizar el año. Además de beneficiario a niños, jóvenes y adultos de la comuna 6 y de todo el municipio, la obra generará empleo directo e indirecto y dinamizará la economía local, consolidando este escenario como un referente regional para la práctica deportiva.
Finalmente, Herrera enfatizó que el estadio seguirá siendo administrado por IMDERA y no será entregado a operadores privados. Asimismo, indicó que, de manera paralela a las obras, se trabajará con distintas dependencias de la administración municipal y la Policía para recuperar el entorno social del escenario, especialmente frente al consumo de sustancias en sus alrededores, con el fin de garantizar espacios seguros para la comunidad y el desarrollo del deporte.







