Con instrucción del Gobierno Sueco, autoridades militares iniciaron en el hospital Roberto Quintero Villa de Montenegro la instalación de carpas de cooperación internacional destinadas a mitigar la emergencia tras el terremoto del 10 de agosto. Por disposición de la Gobernación del Quindío, estas estructuras no solo reforzarán la atención médica local, sino que se adaptarán como aulas temporales para estudiantes cuyas escuelas quedaron inhabilitadas.
La jornada en Montenegro marcó el punto de partida de un esfuerzo técnico y logístico para levantar una primera respuesta física ante el colapso de infraestructuras en el departamento. Integrantes de las fuerzas militares recibieron capacitación directa de delegados del Gobierno Sueco sobre el correcto ensamblaje e instalación de estas carpas de alta resistencia, diseñadas para brindar cobijo seguro en contextos de desastre.
Aunque este primer módulo fue dispuesto para la atención en salud dentro del hospital Roberto Quintero Villa, el plan estratégico trazado por el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya abarca un impacto directo en la infancia quindiana. La prioridad del gobierno departamental apunta a destinar un lote de estas estructuras para habilitar espacios de aprendizaje en las veredas y municipios donde los colegios sufrieron daños severos.
Esta ayuda humanitaria es el resultado de las gestiones internacionales adelantadas tras la visita previa de una delegación de la Unión Europea y la Cancillería de Colombia. La articulación institucional permitió exponer la grave vulnerabilidad en la que quedaron decenas de planteles educativos, logrando una respuesta inmediata del gobierno sueco a través de donaciones de infraestructura modular.
Juan Sebastián Ríos Muriel, asesor jurídico de la Secretaría de Educación Departamental, enfatizó durante el despliegue la urgencia de reabrir espacios seguros para la niñez del Quindío. “En días pasados llegó al Quindío una delegación de la Unión Europea y del Gobierno sueco, a quienes se les manifestó la necesidad de atender las diferentes Instituciones Educativas, toda vez que hay gran afectación de sus infraestructuras”, explicó el funcionario sobre el origen del despacho.
El uso de estas carpas de cooperación busca frenar la deserción escolar y evitar que la interrupción del calendario académico prolongue el impacto traumático del sismo entre los estudiantes. La adaptabilidad del material permite que se configuren salones de clase provisorios dotados con ventilación y resistencia climática en los sectores más golpeados.
Para el inicio de esta semana, la administración departamental tiene previsto definir la ubicación exacta de cada unidad receptora. Para esta distribución se evaluará la gravedad del daño en las sedes físicas, la cantidad de estudiantes por atender y las facilidades de acceso, garantizando que el gesto de solidaridad internacional llegue a las comunidades que hoy demandan mayor acompañamiento.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






