Así lo confirmó la gerente del centro asistencial, Diana Carolina Castaño, quien explicó que el programa se desarrolla en articulación con el Parque Nacional de la Cultura Agropecuaria, Panaca, y que, tras una pausa en diciembre, ya fue reactivado, especialmente en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde el acompañamiento animal hace parte del manejo psicosocial de los pacientes con estancias prolongadas.
Según la directiva, el contacto con las mascotas ha permitido evidenciar mejoras significativas en el estado de los usuarios. Para medir el impacto del programa, el personal médico realiza controles de signos vitales antes y después de las visitas de los animales, lo que ha permitido comprobar efectos favorables en la recuperación.
“Logramos hacer mediciones con los pacientes. Tomamos presión arterial y signos vitales antes de la atención con la mascota y posteriormente repetimos el procedimiento tras la visita. Esto ha evidenciado que los niveles de presión arterial pueden disminuir, generando calma y una mejor salud mental, especialmente en pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos con estancias prolongadas”, explicó la gerente del hospital.
La estrategia hace parte del modelo de atención humanizada que adelanta la institución, buscando no solo la recuperación clínica, sino también el bienestar emocional de los pacientes. Desde el hospital destacaron que este tipo de terapias complementarias contribuyen a reducir el estrés, la ansiedad y el aislamiento que suelen experimentar las personas hospitalizadas.







