En el marco del Mes Internacional de Prevención del Suicidio, el Laboratorio de Gobierno de la Universidad de La Sabana (GovLab) reveló un análisis sobre las tasas de suicidio en Colombia durante los primeros siete meses de 2024. Según cifras oficiales de Medicina Legal, en el periodo de enero a julio de este año se registraron 1.677 casos, lo que representa una disminución del 8.66% en comparación con los 1.836 suicidios reportados en el mismo periodo de 2023.
El análisis destaca una tendencia a la baja en la cantidad de suicidios reportados mes a mes. Por ejemplo, en mayo de 2024, la cifra descendió a 239 casos, frente a los 298 del mismo mes en 2023. Un patrón similar se observó en junio, cuando se redujo de 264 suicidios en 2023 a 230 en 2024.
Uno de los hallazgos más importantes del informe es la prevalencia de suicidios entre los hombres, quienes representaron el 78.62% de los casos. Las principales causas identificadas son problemas de salud mental, decepciones amorosas y dificultades económicas. Además, el estudio resalta que los hombres tienden a usar métodos más letales en comparación con las mujeres, quienes optan mayoritariamente por sustancias tóxicas.
El grupo de edad más vulnerable a nivel nacional se ubica entre los 20 y 25 años. En los hombres, las edades más propensas son de 20-24 y 25-29 años, mientras que en las mujeres, el rango más afectado es de 20-24 años, seguido por adolescentes de 15 a 17 años.

Yahira Guzmán, psiquiatra y docente de la Universidad de La Sabana, explica que “no siempre una persona que intenta suicidarse presenta un diagnóstico de salud mental”. Señala que diversos factores externos, como una ruptura amorosa o una crisis económica, pueden ser detonantes que lleven a ideaciones suicidas.
El análisis del GovLab también sugiere que los domingos a medianoche es el momento en que más personas se quitan la vida, mientras que los menores de edad presentan mayores índices de suicidio los lunes.
Especialistas en salud mental instan a que nunca se subestimen las señales de riesgo, recordando que la intervención temprana puede salvar vidas. “Escuchar y actuar ante la primera señal es clave para brindar ayuda oportuna”, concluye Guzmán.






