En Armenia, Quindío, cada vez son más frecuentes las construcciones indebidas y la ocupación del espacio público en diferentes sectores de la ciudad. Según su director, Diego Fernando Ramírez, director del Departamento Administrativo de Planeación de Armenia, la situación se ha vuelto “una práctica común, pero completamente ilegal”.
“Venimos trabajando con un equipo de control urbano en toda la ciudad, haciendo monitoreo constante a todas las comunas. Hemos evidenciado que se volvió común enrejar todo lo que es el espacio público. Es muy tradicional, pero no es legal ni permitido; el espacio público es de todos”, explicó Ramírez.
El funcionario advirtió que este tipo de intervenciones están afectando gravemente el urbanismo de la capital quindiana, pues muchas personas han convertido las zonas comunes en extensiones de sus viviendas.
“Cuando enrejan el frente, ya evidenciamos que se vuelve el patio de la casa. Ya vemos el asador, la moto, todo lo que iba sobrando en las casas. Incluso, algunos construyen una segunda vivienda encima, alterando el urbanismo de la ciudad”, señaló.
De acuerdo con Ramírez, actualmente Planeación registra alrededor de 8.000 casos por construcción indebida en espacio público y cerca de 1.000 por obras sin licencia. Además, muchos ciudadanos inician trámites de licenciamiento, pero los abandonan antes de cumplir con los requisitos.
“Inician el proceso y hacen la intervención sin que Planeación alcance a verificar, entonces no pagan la licencia. A esos casos los llamamos desistidos”, explicó el director, quien también reconoció que el departamento enfrenta un déficit de personal, pues solo cuenta con dos inspectores para toda la ciudad.
A pesar de las limitaciones, el funcionario aseguró que se vienen adelantando importantes gestiones para fortalecer el equipo de inspección y acelerar los procesos sancionatorios. “Ya tenemos alrededor de seis fallos con multas acumuladas superiores a 500 millones de pesos, todas con orden de demolición. Decirle a la comunidad que estas sanciones son altísimas, son costosas y también implican la demolición de las construcciones ilegales”, enfatizó Ramírez.
Finalmente, hizo un llamado a los ciudadanos para que respeten el espacio público y cumplan con el ordenamiento urbano de la ciudad, recordando que cualquier modificación o cerramiento requiere una licencia y autorización previa.







