El Estadio Metropolitano Roberto Meléndez avanza en su transformación para convertirse en uno de los escenarios deportivos más modernos del país, con obras que ya empiezan a cambiar de manera visible su tradicional imagen.
La renovación contempla una intervención integral del escenario, que incluye una nueva fachada con estructura metálica y paneles de aluminio en colores rojo y blanco. Este frente de trabajo registra cerca del 56 % de avance y contará con más de 74.000 luces LED capaces de proyectar diferentes colores, imágenes, figuras y mensajes durante los eventos.
Uno de los elementos que más llama la atención es la instalación de la nueva pantalla 360°. Las estructuras para los marcadores principales ya comenzaron a llegar al estadio y cada pantalla tendrá aproximadamente 6,5 metros de alto por 18 metros de ancho. A esto se suma una cinta LED de dos metros de altura que rodeará parte del escenario y una gran pantalla exterior sobre la calle Murillo.
La capacidad del estadio también será ampliada. El proyecto contempla pasar de alrededor de 43.000 a 65.000 espectadores, además de la instalación de cerca de 10.800 sillas retráctiles, una modificación que permitirá adaptar el escenario para distintos tipos de eventos deportivos y espectáculos.
La cancha igualmente hace parte de esta transformación. El nuevo césped ya comenzó a ser sembrado después de los trabajos de nivelación, riego y drenaje. Paralelamente, se adelantan intervenciones en camerinos, sala de prensa, baterías sanitarias, zonas VIP, túneles de acceso y otros espacios destinados a mejorar la experiencia de jugadores, periodistas y aficionados.
La meta es que el renovado “Supermetro” esté listo para recibir grandes eventos internacionales, entre ellos la final de la Copa Sudamericana 2026, prevista para el 21 de noviembre. Durante las últimas semanas, delegados de la Conmebol realizaron una inspección técnica para verificar los avances y revisar aspectos relacionados con logística, accesos, evacuación, camerinos, zonas VIP, prensa y atención médica.
Con estas obras, Barranquilla busca darle una nueva dimensión a uno de sus escenarios deportivos más emblemáticos, mientras el Metropolitano se prepara para una etapa en la que la tecnología, la capacidad y la experiencia de los espectadores tendrán un papel protagonista.






