El terremoto del pasado 10 de agosto dejó una afectación importante en la infraestructura del Hospital Departamental Universitario San Juan de Dios de Armenia, especialmente en los pisos 3, 4, 5, 6 y 7, donde funcionan áreas de hospitalización para adultos y pediatría. La gerente de la institución, Diana Carolina Castaño Londoño, explicó que inicialmente se perdieron cerca de 200 camas, una situación que obligó al centro asistencial a reorganizar su capacidad de atención.
Sin embargo, el panorama ha comenzado a cambiar gracias al trabajo de los equipos de infraestructura y mantenimiento del hospital y de la Gobernación del Quindío. Según la gerente, actualmente están nuevamente en funcionamiento 174 camas para pacientes adultos y pediátricos, mientras continúan las labores de recuperación. Para la próxima semana está prevista la apertura del sexto piso, destinado a hospitalización de adultos, y una apertura parcial del servicio de hospitalización pediátrica en el tercer piso.
Mientras avanzan estas obras, el hospital de campaña continúa siendo una pieza fundamental para mantener la atención. La institución cuenta allí con capacidad para 40 pacientes y, de acuerdo con Castaño Londoño, actualmente funciona a plena capacidad. Además, dispone de carpas adicionales para pacientes con restricciones de hospitalización, y la previsión entregada por la gerente es que esta alternativa continúe funcionando durante buena parte de lo que resta de 2026.
La recuperación también ha contado con aportes de diferentes sectores. El hospital ha destinado recursos propios y aumentó sus cuadrillas de mantenimiento para acelerar los trabajos, mientras la Secretaría de Infraestructura y otras dependencias de la Gobernación del Quindío han entregado materiales de construcción. A esto se suma el apoyo de un grupo de pediatras del Eje Cafetero, que aportó materiales para la reconstrucción de la UCI neonatal del San Juan de Dios, según explicó la gerente.
Pese a los avances, la capacidad locativa todavía impone restricciones en algunos servicios. La gerente aseguró que todos los servicios continúan prestándose, aunque en determinadas áreas se han implementado modificaciones, como el ingreso de pacientes sin acompañante. Uno de los puntos que ha tenido mayor impacto ha sido la cirugía programada: aunque los quirófanos ubicados en el segundo piso no resultaron afectados, los pacientes necesitan posteriormente pasar a hospitalización, precisamente una de las áreas más golpeadas por el terremoto. La apertura progresiva de nuevas áreas permitirá descongestionar nuevamente las agendas quirúrgicas.
El futuro de la infraestructura todavía depende de los estudios patológicos que se adelantan sobre el edificio. La gerente señaló que la ministra de Salud, . Ana María Vesga, visitó la institución semanas antes de la entrevista, conoció los daños y recibió los proyectos y necesidades presentados por el hospital; actualmente, la institución está a la espera de posibles aportes del Gobierno Nacional.
Mientras se define esa ruta, los ingenieros estructurales y arquitectos hospitalarios han estimado preliminarmente que la reconstrucción podría rondar los $35.000 millones, una cifra que aún debe ser precisada con los resultados finales de los estudios.


