Ante la crítica situación humanitaria en Gaza, el Reino Unido y Jordania han reforzado su colaboración para realizar entregas aéreas de ayuda esencial, incluyendo alimentos, medicinas y suministros médicos, especialmente dirigidos a hospitales en la zona norte del enclave.
Desde febrero de 2024, ambas naciones han ejecutado múltiples operaciones conjuntas, como el envío de cuatro toneladas de suministros al hospital Tal Al‑Hawa, administrado por el ejército jordano. La acción, respaldada con fondos británicos y la participación activa de la RAF, ha sido clave para mantener en funcionamiento centros de atención médica colapsados por la guerra.
En abril, el esfuerzo se amplió con el mayor lanzamiento aéreo internacional hacia Gaza hasta la fecha, en el que participaron 14 aeronaves de nueve países. Más recientemente, en 2025, Jordania lideró un puente aéreo de ocho días, operando hasta 16 vuelos diarios, con Reino Unido como uno de los principales aliados logísticos y diplomáticos.
El primer ministro británico, Keir Starmer, también anunció un plan de evacuación médica para niños palestinos gravemente desnutridos, coordinado con Francia, Alemania y organizaciones humanitarias, lo que refuerza el compromiso de su gobierno con la protección de civiles en zonas de conflicto.
No obstante, voces como la de la ONU y organizaciones como UNRWA han advertido que estos esfuerzos, aunque valiosos, resultan insuficientes ante la magnitud de la emergencia. Señalan que los lanzamientos aéreos no reemplazan una respuesta integral y segura, ni garantizan el acceso constante a los civiles en mayor riesgo.
A pesar de las limitaciones, la alianza entre Reino Unido y Jordania sigue siendo uno de los pilares más activos de la ayuda internacional en la región, con énfasis en una respuesta rápida, directa y multilateral frente al sufrimiento de la población gazatí.






