Un escándalo judicial de grandes proporciones vuelve a sacudir las altas esferas del poder y los medios de comunicación en el país. Lo que parecía ser un oscuro expediente archivado y sepultado en el olvido, ha sido revivido por la justicia colombiana con una perspectiva implacable. Un reconocido exfuncionario público deberá sentarse en el banquillo de los acusados para responder por una grave denuncia de violencia basada en género que hoy recobra toda su fuerza legal.
El detonante de este terremoto judicial se remonta a diciembre de 2011 en España, cuando un supuesto encuentro profesional terminó convirtiéndose en una amarga pesadilla para la víctima. La escritora y columnista María Antonia García denunció que fue blanco de tocamientos indebidos y un beso forzado. Aunque el señalado intentó justificar el hecho argumentando que había alcohol de por medio y fue un acto mutuo, una fiscal decidió desarchivar el caso este año para aplicarle un riguroso enfoque de género que expone las asimetrías de poder.
El protagonista de esta tormenta legal es Hollman Morris, exgerente de RTVC, quien será formalmente imputado por la Fiscalía General de la Nación por el delito de acto sexual violento. La crucial diligencia quedó fijada para el próximo 17 de noviembre en el Complejo Judicial de Paloquemao, en Bogotá. Tras conocer la histórica decisión, García se pronunció en sus redes sociales reafirmando su total confianza en las instituciones judiciales y dejando claro que será su abogada quien asuma la vocería de este trascendental proceso.


