El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) advirtió un incremento significativo en la probabilidad de que Colombia enfrente un fenómeno de El Niño de intensidad “fuerte” o incluso “muy fuerte” durante los próximos meses, según los más recientes análisis técnicos y proyecciones internacionales.
De acuerdo con la entidad, la probabilidad de consolidación del fenómeno para el trimestre mayo-junio-julio pasó del 62 % al 82 %, mientras que hacia finales de 2026 podría acercarse al 96 %, lo que encendería alertas sobre posibles impactos en el abastecimiento de agua, temperaturas extremas e incendios forestales.
El anuncio fue entregado en una rueda de prensa encabezada por la ministra (e) de Ambiente, Irene Vélez, la directora del IDEAM, Ghisliane Echeverry, y el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, quienes describieron el panorama climático del país como “anómalo” y “complejo”.
“Tenemos 82 % de probabilidad de que El Niño se consolide entre mayo, junio o julio. Esa probabilidad cambió y por eso la alarma es que pudiera estar anticipado”, señaló la ministra.
Según el IDEAM, en distintas regiones del país ya se han registrado incrementos en las temperaturas máximas, incluso por encima de récords históricos, especialmente en zonas del Caribe, el Pacífico y la región Andina. En algunos territorios también se reportan olas de calor y disminución de lluvias antes de la consolidación oficial del fenómeno.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico, lo que altera los patrones de lluvia a nivel global y suele generar sequías y aumento de temperaturas en varias regiones del planeta.
Las autoridades explicaron que el análisis se basa en el comportamiento de más de 2.700 estaciones de monitoreo en el país, donde se han evidenciado déficits de precipitación y condiciones secas persistentes en los últimos meses.
Desde el Gobierno nacional se hizo un llamado a las autoridades territoriales a activar planes de prevención y respuesta ante posibles emergencias asociadas a la temporada seca, incluyendo el ahorro de agua y energía, así como la prevención de incendios forestales.
“Es necesario comenzar a programar campañas de ahorro de agua, energía y prevención de incendios”, señaló la ministra (e) de Ambiente.
El director de la UNGRD insistió en que los gobiernos locales deben tomar medidas anticipadas frente a los posibles impactos del fenómeno, mientras continúa el monitoreo permanente de las condiciones climáticas en el país.







