Durante su visita al municipio de Quimbaya, Quindío, el presidente Abelardo de la Espriella protagonizó un gesto que llamó la atención en medio de su agenda presidencial: destinó la totalidad de su primera asignación básica como jefe de Estado para apoyar a los adultos mayores de dos hogares geriátricos del municipio.
El mandatario llegó hasta los hogares Santo Domingo Savio y Consentidos de Jesús, donde compartió con los adultos mayores y aseguró que su propósito era mirarlos a los ojos y transmitirles un mensaje de respaldo. “No están solos. Hoy tienen Presidente, tienen Primera Dama y tienen un Gobierno que jamás los va a desamparar”, manifestó durante su visita.
De acuerdo con el anuncio presidencial, más de $39 millones de pesos fueron entregados para contribuir al funcionamiento de estas instituciones y poner en marcha obras prioritarias que requieren atención. El gesto fue presentado como un acto de gratitud hacia quienes dedicaron buena parte de sus vidas a construir el país.
“En un acto de gratitud y amor por quienes ayudaron a construir los cimientos de esta patria, doné la totalidad de mi primera asignación básica como Presidente”, expresó De la Espriella, al explicar que la decisión busca convertir su remuneración presidencial en una herramienta de apoyo para causas sociales y benéficas.
El presidente recordó además una promesa realizada durante la campaña: no quedarse con su sueldo presidencial. Según explicó, cada mes se trasladará a una región diferente de Colombia para entregar personalmente su asignación a una causa social o benéfica que contribuya a transformar vidas.
La visita también dejó un mensaje dirigido a la sociedad sobre la responsabilidad de proteger y dignificar a las personas mayores. “Nuestros viejitos entregaron sus mejores años a Colombia. Ahora Colombia tiene el deber de responderles con gratitud, dignidad y hechos”, señaló el mandatario.
El gesto cerró con una frase que busca convertirse en símbolo de esta iniciativa:“¡Los abuelitos de Colombia tienen su Tigre!”. Más allá del acto presidencial, la donación puso nuevamente en el centro del debate la necesidad de garantizar condiciones dignas para los adultos mayores y de reconocer a quienes ayudaron a construir las generaciones actuales.






