La reconfiguración del alto mando en Venezuela continúa tras los recientes cambios políticos en el país. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la destitución del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien permaneció en el cargo desde 2014 y fue una de las figuras más influyentes dentro de las Fuerzas Armadas durante los gobiernos chavistas.
La decisión se produce en medio del nuevo panorama político tras la caída de Nicolás Maduro, ocurrida el pasado mes de enero en una operación militar de Estados Unidos. Desde entonces, Rodríguez asumió funciones como mandataria interina y ha venido realizando cambios en la cúpula del poder.
En reemplazo de Padrino fue designado el general en jefe Gustavo González López, quien ya había ocupado cargos estratégicos dentro del aparato de seguridad del Estado, incluyendo la jefatura del servicio de inteligencia y responsabilidades en la seguridad presidencial.
A través de un mensaje oficial, Rodríguez agradeció la gestión del saliente ministro, destacando su “lealtad a la patria” y su papel como “primer soldado en la defensa del país”. Asimismo, expresó confianza en que asumirá nuevas responsabilidades dentro del Estado.
Por su parte, Padrino reaccionó a la decisión mediante redes sociales, donde calificó como “el más alto honor” haber servido como ministro de Defensa durante más de una década. También felicitó a su sucesor, resaltando su trayectoria y lealtad institucional.
Este relevo se suma a otros movimientos realizados por el gobierno interino en sectores, como Energía Eléctrica y Vivienda, en un intento por reorganizar la estructura estatal tras la caída del anterior régimen. La reconfiguración del poder en Venezuela sigue marcando una nueva etapa política, con implicaciones tanto internas como en el ámbito internacional.







