Un cambio histórico en la movilidad y en la protección animal se consolida en Cartagena. Un total de 39 caballos que durante décadas tiraron de los coches turísticos del Centro Histórico iniciaron oficialmente su jubilación definitiva, tras ser entregados a nuevas familias adoptantes como parte del proceso de transición de vehículos de tracción animal a coches eléctricos en el cordón amurallado.
La jornada de adopción fue liderada por el alcalde Dumek Turbay Paz y el director de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata), Adolfo Pérez, en la Plaza de Todos, espacio que continúa funcionando como resguardo temporal para los equinos que aún no han sido reubicados de manera definitiva.
Según informó la Alcaldía, la transición significó mucho más que un cambio en el sistema de transporte turístico. Para los caballos representó el fin de las exigentes jornadas sobre el pavimento y el inicio de una nueva vida en entornos naturales, bajo el cuidado de familias seleccionadas tras rigurosos controles técnicos y éticos. Antes de ser entregados, los equinos superaron valoraciones veterinarias que garantizaron su buen estado de salud.
“El objetivo es que estos seres sintientes cambien el asfalto por el césped y el trabajo por el descanso. Más allá de las discusiones humanas, esto es lo mejor que podía pasarles”, expresó el alcalde Dumek Turbay, al destacar que los animales tendrán ahora una vejez digna, lejos de cualquier forma de trabajo.
El programa de adopción responsable avanza de manera progresiva. Mientras varios caballos ya disfrutan de su retiro en nuevos hogares, otros permanecen en la Plaza de Todos, donde reciben atención veterinaria permanente, seguimiento y condiciones óptimas de bienestar, mientras continúan los procesos de evaluación y selección de adoptantes.
La administración distrital mantiene, además, un diálogo abierto con los antiguos propietarios de los coches de tracción animal, algunos de los cuales rechazan que su actividad pasada sea calificada como maltrato. No obstante, las autoridades insisten en que la medida responde a una visión integral de bienestar animal y convivencia urbana.
El director de la Umata, Adolfo Pérez, explicó que cada entrega se realiza bajo un acompañamiento personalizado. “Estamos verificando las condiciones de las familias adoptantes y haciendo seguimiento para asegurar que los caballos tengan una vida digna, conforme a la política de bienestar animal del Distrito”, señaló.
La Alcaldía de Cartagena destacó que esta iniciativa busca convertir a la ciudad en referente nacional en protección animal. A la transición hacia coches eléctricos se suman acciones como la puesta en marcha de una unidad móvil veterinaria, la adquisición de dos ambulancias para animales y programas de esterilización y atención veterinaria, con el objetivo de garantizar el bienestar integral de los animales y promover una responsabilidad compartida entre las autoridades y la ciudadanía.








