Una llamada cambió para siempre la vida de una familia en Medellín. Una mañana habitual, en la que dos padres dejaron a su bebé de siete meses en un hogar infantil para cumplir con sus jornadas laborales, terminó en una tragedia que hoy tiene a sus seres queridos buscando respuestas.
La víctima fue identificada como Zhamir Eziel Rojas Medrano, quien permanecía bajo el cuidado de un hogar infantil ubicado en el barrio Guadalupe, en la comuna 3 (Manrique), en el nororiente de Medellín. El pequeño había sido dejado allí el martes 3 de noviembre, como parte de la rutina de sus padres.
Según el relato entregado por su familia, durante la tarde los cuidadores dejaron al bebé descansar. Sin embargo, cuando intentaron despertarlo, no obtuvieron ninguna respuesta. La situación fue comunicada a sus padres mediante una llamada telefónica en la que les informaron que el niño se había quedado dormido y no había vuelto a despertar.
De acuerdo con el testimonio de su padre, las personas encargadas del cuidado intentaron reaccionar al pequeño y posteriormente recibió asistencia médica, pero los esfuerzos no fueron suficientes para salvarle la vida.
La noticia tomó por sorpresa a sus familiares, quienes aseguraron que Zhamir se encontraba aparentemente sano y que no tenían conocimiento de antecedentes o problemas de salud que hicieran prever un desenlace de esta naturaleza.
“Lo único que nos dijeron fue que el niño se había dormido y nunca más despertó. Lo raro es que estaba completamente sano, no teníamos reporte de ningún inconveniente de salud que lo pusiera en riesgo”, manifestó su padre, quien pidió a las autoridades esclarecer lo ocurrido.
Medicina Legal deberá establecer las causas de la muerte
Tras el fallecimiento del bebé, sus familiares solicitaron que las investigaciones avancen con prontitud y que los resultados de Medicina Legal permitan conocer qué sucedió durante las horas en que permaneció en el hogar infantil.
Hasta el momento, no se han establecido públicamente las causas de la muerte ni se han informado conclusiones sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento. Por esta razón, las autoridades deberán determinar qué ocurrió y si existió alguna situación que deba ser objeto de investigación judicial.
En medio del difícil momento, la Secretaría de Paz y Derechos Humanos de Medellín acompañó a los padres durante las diligencias relacionadas con la entrega del cuerpo del pequeño.
El secretario de Derechos Humanos, Carlos Alberto Arcila, explicó que los progenitores son migrantes venezolanos que llevaban poco tiempo en Colombia y todavía no contaban con documentación, situación que dificultaba algunos de los trámites posteriores al fallecimiento.
Mientras avanzan las actuaciones correspondientes, la familia de Zhamir enfrenta el dolor de una pérdida inesperada y espera respuestas sobre lo sucedido con su hijo, quien llegó a un hogar infantil para pasar la jornada mientras sus padres trabajaban, pero nunca regresó a casa.


