El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció que a partir del próximo 7 de agosto desaparecerá el Comisionado para la Paz, como parte de la reestructuración de la Presidencia de la República, y aseguró que su gobierno centrará sus esfuerzos en la seguridad y el combate a la impunidad.
Durante un pronunciamiento público, el mandatario electo confirmó además que la Unidad de Implementación del Acuerdo Final dejará de funcionar y que sus responsabilidades serán asumidas por el Comisionado Nacional de Seguridad.
De La Espriella afirmó que en su administración “no habrá más procesos de falsa paz” y sostuvo que el objetivo será fortalecer la seguridad del país y desmontar lo que calificó como un sistema de impunidad.
En ese sentido, aseguró que el futuro Comisionado Nacional de Seguridad, junto con los ministros designados de Justicia e Interior, tendrán la instrucción de revisar y desmontar, dentro del marco de la Constitución y la ley, los mecanismos que, según él, han permitido beneficios a integrantes de grupos armados.
Durante su intervención también lanzó fuertes críticas contra la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y contra el exjefe de las extintas FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, “Timochenko”, a quien señaló de seguir en la impunidad y cuestionó por sus desplazamientos al exterior.
Asimismo, el presidente electo criticó el funcionamiento de la JEP y cuestionó a sectores de la oposición, entre ellos el presidente Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda, a quienes acusó de promover acciones para desestabilizar la democracia tras los resultados electorales.
Las declaraciones hacen parte de los anuncios sobre la reorganización institucional que adelantará el nuevo Gobierno desde el inicio de su mandato, el próximo 7 de agosto, y que incluyen la eliminación de varias consejerías, agencias y dependencias de la Presidencia de la República.






