La creciente preocupación por los atentados terroristas y sus efectos en la seguridad del país mantiene en alerta a distintos gremios, especialmente al sector transportador, que ha planteado la posibilidad de frenar operaciones ante la falta de garantías en algunas regiones.
Así lo manifestó el presidente de la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío, Rodrigo Estrada, quien advirtió que el panorama en zonas como el Cauca es especialmente crítico. Según explicó, el tema ha sido analizado en reuniones recientes entre varias cámaras de comercio del suroccidente del país, donde se ha evidenciado el alto nivel de preocupación por la situación de orden público.
Estrada señaló que, además del impacto en la seguridad de la población civil, los hechos violentos generan un fuerte efecto económico, al paralizar actividades productivas y dificultar el transporte de bienes y mercancías. “El efecto económico es bastante grande, se paralizan ciertas zonas y se evita que lleguen productos. Los transportadores, que viven de esa labor, se ven directamente afectados”, indicó.
El dirigente gremial agregó que desde Confecámaras y otras entidades se adelantan gestiones ante el Gobierno Nacional y el Ministerio de Defensa, con el objetivo de buscar soluciones que permitan reducir la violencia y mejorar las condiciones de seguridad en el territorio. Sin embargo, advirtió que la situación sigue siendo “muy compleja” y requiere acciones urgentes para evitar un mayor deterioro del panorama nacional.








