En medio de la atención de la emergencia sísmica, la Secretaría de Educación del Quindío mantiene activo el acompañamiento psicosocial y pedagógico a los 61 niños, niñas y adolescentes de la Fundación Amparo de Niños Juan XXIII de Calarcá. Esta estrategia territorial busca garantizar el derecho a la educación, fortalecer la autoestima y brindar herramientas emocionales a la infancia en procesos de restablecimiento de derechos.
La Secretaría de Educación del departamento continúa desarrollando sus tareas misionales sin descuidar a las poblaciones en condición de mayor vulnerabilidad. En las instalaciones de la Fundación Amparo de Niños Juan XXIII, ubicada en el municipio de Calarcá, la entidad pública asegura un entorno seguro orientado a la convivencia armónica y al pleno reconocimiento de las capacidades de la niñez.
La institución alberga actualmente a una población estudiantil de 61 menores —integrada por 27 niños y 34 niñas— que reciben formación académica en el propio centro. Este componente educativo se hace realidad gracias al compromiso de los docentes del Instituto Calarcá, quienes se desplazan a diario hasta la sede de la fundación para impartir las clases y hacer cumplir el derecho a la educación.
A la par de las actividades académicas tradicionales, el Gobierno Departamental implementa un trabajo especializado centrado en espacios pedagógicos y psicosociales. Mediante jornadas lúdicas, reflexivas y artísticas, los profesionales orientan a los niños en la identificación y libre expresión de sus emociones, abordando temáticas clave como el bienestar emocional, la toma de decisiones y la convivencia cotidiana.
La directora de Cobertura Educativa, Mónica Andrea Salgado Castro, explicó el alcance formativo de estas jornadas de trabajo cercano y personalizado. “Esto fortalece en ellos la autoestima, la construcción de proyectos de vida y el desarrollo de algunas habilidades, para que enfrenten algunas situaciones de la vida cotidiana. También se brindan algunas herramientas de una manera más cercana y significativa, teniendo en cuenta las particularidades de cada estudiante, y promoviendo espacios donde puedan sentirse escuchados, reconocidos y con la posibilidad de expresarse libremente frente a lo que sienten o piensan”, destacó la funcionaria.
Salgado Castro enfatizó que estos talleres no solo ofrecen contención emocional en la coyuntura pos-sismo, sino que cimientan bases sólidas para el futuro de cada menor. “…con estas acciones reafirmamos el compromiso con la garantía del derecho a la educación y el bienestar integral de la niñez y la adolescencia, particularmente aquellos en condiciones vulnerables y procesos de restablecimiento de derechos”, puntualizó la directora territorial.
Con esta intervención continua, la administración del Quindío reafirma que la atención humanitaria y el seguimiento educativo marchan de la mano en todo el territorio. Las autoridades señalaron que mantendrán este esquema de acompañamiento interdisciplinario para velar por el desarrollo integral y la protección de los derechos de los niños y jóvenes calarqueños.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






