El comandante de la Policía del Quindío, coronel Luis Fernando Atuesta, se refirió a los operativos que adelantan la institución frente a la problemática de habitantes en condición de calle en Armenia y otros municipios del departamento, una situación que calificó como una de las más complejas en materia social y de seguridad.
Según explicó el oficial, actualmente alrededor de 60 hombres y mujeres policías están destinados todos los días al control de esta población, realizando registros permanentes con el objetivo de retirar armas blancas, estupefacientes y elementos utilizados para el consumo de drogas.
“El tema de habitantes de calle es un tema que venimos priorizando desde el control policial. Todos los días tenemos aproximadamente 60 policías dedicados al registro de estas personas, a quitarles armas blancas, a quitarles los estupefacientes y los dispositivos que utilizan para el consumo”, señaló Atuesta.
No obstante, el comandante reconoció que estas intervenciones generan un efecto de dispersión, ya que la Policía no cuenta con la atribución legal ni con un sitio para trasladarlos de manera permanente, lo que provoca que se movilicen hacia distintos sectores de la ciudad.
“Cuando hacemos controles en lugares como la llamada ‘cueva del humo’, toda esa cantidad de gente se dispersa por diferentes puntos. Es un juego del gato y el ratón: los quitamos de un sitio para que se muevan a otro”, explicó.
El coronel también hizo un llamado a la ciudadanía, así como a las personas que brindan ayudas solidarias, para que revisen el impacto real de estas acciones, especialmente cuando se entregan monedas o dinero en efectivo.
“Con absoluto respeto hacia quienes quieren ayudar, es importante revisar si la ayuda en monedas, dinero o comida realmente los está ayudando o si, por el contrario, fortalece que sigan en esa condición y continúen viviendo de la calle, destinando ese dinero al consumo y al microtráfico, que es lo que realmente ocurre”, advirtió.







