El maltrato animal sigue siendo un tema de alta preocupación en la región, y recientes denuncias han vuelto a generar alerta sobre esta problemática. De acuerdo con Diana Rodríguez, vocera de la Fundación Eco Huellas, la gran mayoría de los casos de violencia contra los animales están asociados al consumo de estupefacientes.
“La mayoría de situaciones de maltrato animal vienen precedidas del consumo de sustancias. Es una realidad que como fundaciones vemos a diario”, aseguró Rodríguez, quien además explicó que el aumento en las denuncias no significa necesariamente que haya más casos, sino que ahora se están visibilizando gracias a la entrada en vigencia de la Ley Ángel.
Según se indicó, esta norma ha permitido que los ciudadanos tengan mayores herramientas para denunciar, ya que los municipios están obligados a habilitar canales físicos y virtuales para reportar estos hechos. “La gente ahora denuncia más porque tiene la esperanza de que la Ley Ángel funcione”, señaló.
En el Quindío ya se registró el primer caso sancionado bajo esta normativa, ocurrido en el sector de Cerros del Viento, en Armenia, donde el responsable fue multado con 6 millones 500 mil pesos, se le incautó a los animales de manera definitiva, quedó registrado en el sistema de medidas correctivas y se le prohibió nuevamente la tenencia de animales. Los ejemplares fueron entregados a una fundación protectora.
Para la Fundación Eco Huellas, este caso marca un precedente importante en la aplicación real de la ley, pero también representa un llamado a la ciudadanía para que no solo denuncie, sino que haga seguimiento a cada proceso. “Es fundamental que el ciudadano se apropie de la denuncia y esté pendiente de su avance. Incluso puede pedir apoyo a las fundaciones, ya que la Ley Ángel nos permite ser terceros intervinientes”, explicó Rodríguez.
Actualmente, la fundación también acompaña otros procesos, como el caso reciente de un caballo en el municipio de Quimbaya, donde ya participa como terceros intervinientes a la espera de decisiones de la autoridad competente.
Finalmente, desde la Fundación Eco Huellas se destacó el trabajo de la inspección de Policía en estos procesos, en especial el de la inspectora sexta del municipio, por su enfoque empático y su compromiso con la protección animal.







