El Consejo Seccional de Desarrollo Agropecuario (CONSEA) se reunió bajo la presidencia del gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya para trazar acciones frente a los retos del fenómeno de El Niño y las afectaciones del sismo del 10 de agosto. Durante la sesión se destacó la destinación de un fondo inicial de 2.500 millones de pesos en materiales para apoyar a las familias campesinas y recuperar sus unidades productivas.
En el salón Chilacoa del Centro Cultural Metropolitano de Convenciones del Quindío, se llevó a cabo este martes 13 de octubre la segunda sesión ordinaria de 2026 del Consejo Seccional de Desarrollo Agropecuario, Pesquero, Forestal, Comercial y de Desarrollo Rural (CONSEA). El espacio estuvo presidido por el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya y coordinado por la Secretaría de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente, contando con la participación de autoridades departamentales, entidades nacionales, representantes gremiales y voceros de las comunidades rurales.
El núcleo central de la jornada consistió en analizar las necesidades más apremiantes del sector agropecuario y estructurar estrategias efectivas para afrontar los desafíos climáticos actuales. En particular, las autoridades pusieron la lupa sobre la preparación del departamento ante los efectos del calentamiento global y las altas temperaturas asociadas al fenómeno de El Niño. Para contrarrestar esta amenaza, la administración departamental articula acciones con los municipios bajo los lineamientos del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático.
Asimismo, el encuentro permitió socializar un balance detallado sobre las graves afectaciones ocasionadas por el sismo del pasado 10 de agosto, movimiento telúrico que dejó daños considerables en la infraestructura y en las distintas actividades productivas del sector rural. Ante este panorama adverso, el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya resaltó la efectiva coordinación institucional lograda para respaldar a los productores.
Durante su intervención, el mandatario destacó “la articulación entre el SENA, el Comité de Cafeteros y la administración departamental para disponer de un fondo inicial de 2.500 millones de pesos destinado a la adquisición de materiales”. Estos recursos forman parte de las medidas prioritarias encaminadas a atender las necesidades de las familias campesinas y contribuir de manera directa a la reactivación de sus unidades productivas.
Por su parte, Fabio Leonardo Orozco Serna, representante de la UMATA de Circasia, enfatizó en la urgencia de anticiparse a las emergencias climáticas. Al respecto, el vocero resaltó “la importancia de fortalecer la prevención mediante capacitaciones y estrategias, para mitigar los efectos del fenómeno de El Niño, entre ellas la instalación de tanques y el almacenamiento de agua”.
Al cierre de la sesión ordinaria, los asistentes reiteraron la importancia vital de mantener un trabajo articulado y permanente entre las instituciones públicas y privadas. Con estas acciones, el Gobierno del Quindío ratifica su compromiso inquebrantable con la protección de la producción agropecuaria, la superación de las consecuencias del sismo y el impulso a la recuperación económica de todo el campo quindiano.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


