Las vacas que bajan de los Alpes adornadas con flores: así se vive una tradición en Suiza
Con campanas, flores y coloridos adornos, los rebaños regresan de los pastos alpinos a los valles para cerrar la temporada de verano.
En Suiza, la llegada del otoño coincide con una de las tradiciones rurales más llamativas del país: la Désalpe, una celebración que marca el regreso del ganado desde los pastos de montaña hacia los valles antes de que llegue el invierno.
Durante los meses cálidos, los ganaderos llevan sus vacas a los pastos alpinos, donde permanecen durante buena parte del verano. Cuando las temperaturas comienzan a descender, los animales emprenden nuevamente el camino de regreso.
Pero este descenso no pasa desapercibido. Las vacas son adornadas con flores, ramas, cintas y grandes campanas que hacen parte del tradicional desfile. Los animales que encabezan los rebaños suelen recibir decoraciones especialmente elaboradas, convirtiéndose en protagonistas de la jornada.
La Désalpe también reúne a las comunidades locales y visitantes alrededor de diferentes actividades culturales. En varios pueblos se realizan mercados, presentaciones de música tradicional, gastronomía y venta de productos elaborados durante la temporada alpina, entre ellos los reconocidos quesos de montaña.
Una de las celebraciones más conocidas tiene lugar en Charmey, en el cantón de Friburgo, donde los rebaños descienden acompañados por sus ganaderos y son recibidos en medio de una jornada que combina las tradiciones agrícolas con la cultura local.
Más que un espectáculo para los visitantes, la Désalpe representa el cierre de un ciclo de trabajo en las montañas y la continuidad de prácticas ganaderas transmitidas durante generaciones. La temporada alpina suiza forma parte, además, del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO desde 2023.
Así, mientras el otoño comienza a transformar los paisajes de Suiza, las campanas de las vacas anuncian desde los Alpes que llegó el momento de regresar al valle.






