Un tribunal de Pavía, en el norte de Italia, condenó al servicio sanitario local a indemnizar con aproximadamente 1,5 millones de euros a una familia, tras considerar que hubo negligencia en la vigilancia de una madre que, agotada después del parto, se quedó dormida mientras amamantaba a su recién nacido. El bebé sufrió un paro cardíaco y daños cerebrales irreversibles.
La jueza Raffaella Filoni determinó que el personal médico no proporcionó la supervisión necesaria ni informó a la madre sobre las posiciones seguras de lactancia, lo que derivó en el trágico accidente. Para el tribunal, esta falta de atención representó un incumplimiento grave en el deber de cuidado.
El fallo distribuyó la indemnización de la siguiente manera: más de un millón de euros para el niño por los daños permanentes, 100.000 euros para cada padre, 25.000 para el hermano menor nacido después del hecho y 35.000 para cada uno de los cuatro abuelos. La suma total asciende a cerca de 1,5 millones de euros, aunque la familia había solicitado inicialmente tres millones.
El caso ha despertado un amplio debate en Italia sobre la necesidad de reforzar las medidas de acompañamiento a las madres durante el posparto y garantizar condiciones seguras en las salas de maternidad. Asociaciones médicas y de pacientes subrayan que situaciones como esta pueden prevenirse con mayor personal y protocolos claros de asistencia.
Mientras tanto, el hospital condenado no se ha pronunciado públicamente sobre el fallo, aunque fuentes locales señalan que estudia la posibilidad de apelar la sentencia.







