Después de medio siglo sin un tren de pasajeros en funcionamiento, Colombia revive su historia ferroviaria con la puesta en marcha del “Tren de la Vida y la Esperanza”, un proyecto turístico que recorrerá parte del departamento de Boyacá, conectando pasado, presente y futuro sobre los antiguos rieles del país.
El nuevo servicio, respaldado por el Ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), comenzó operaciones durante el último fin de semana de septiembre, convirtiéndose en el primer tren de pasajeros activo en cinco décadas. La ruta conecta los municipios de Sogamoso, Nobsa, Duitama y Paipa, reconocidos por su valor cultural y su estrecha relación con la historia del ferrocarril colombiano.
Durante la inauguración, la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, celebró el regreso de este símbolo nacional:
“La nostalgia y la memoria de los trenes se vuelven realidad. Por primera vez en 50 años, Colombia vuelve a tener un servicio de pasajeros. Esta ruta entre Sogamoso, Duitama y Paipa marca el renacer del transporte férreo del país”, destacó la funcionaria.
El tren, operado por Acerías Paz del Río, cuenta con vagones modernos equipados con aire acondicionado, 156 asientos de primera clase, sistemas de iluminación LED y baños de alta calidad. Uno de los espacios más llamativos es el “Vagón Legado”, que conserva las estructuras y asientos originales restaurados, como homenaje a la era dorada del ferrocarril.
“Miren este vagón, es el original. El techo de madera, las luces, la elegancia… Es como viajar en una máquina del tiempo, con el confort de hoy”, expresó la ministra mientras mostraba el interior del tren.
El proyecto no solo busca ofrecer una experiencia turística única, sino también revivir el valor patrimonial y emocional del tren, considerado durante el siglo XX como uno de los motores del desarrollo nacional.
El retorno del sistema ferroviario a Boyacá hace parte del plan de reactivación férrea del Gobierno Nacional, que contempla la estructuración de seis grandes proyectos estratégicos, con una inversión superior a 90 billones de pesos. Entre ellos se destacan el corredor Pacífico (Palmira–Buenaventura), el corredor Bogotá–Belencito, la ruta Villavicencio–Puerto Gaitán y el corredor Interoceánico del Pacífico, todos enfocados en consolidar un sistema multimodal, sostenible y competitivo para el país.







