En un firme pronunciamiento, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia solicitó formalmente a los gobiernos de la Federación de Rusia y Ucrania detener de manera inmediata el reclutamiento de ciudadanos colombianos en sus fuerzas armadas y facilitar el retorno seguro de quienes se encuentran en la zona de conflicto.
Desde el Gobierno Nacional se enfatizó que Colombia no apoya, autoriza ni promueve la participación de sus connacionales en mercenarismo o guerras internacionales, una problemática que ha tocado de cerca a familias en distintas regiones del país, incluido el Eje Cafetero.
Alarma por cifras e investigaciones
Las autoridades consulares reportan una alta demanda de ayuda: se registran 863 solicitudes de asistencia en Ucrania y 890 en Rusia. Estos trámites incluyen la repatriación de fallecidos en combate, búsqueda de desaparecidos, apoyo a detenidos y peticiones de auxilio de colombianos que buscan regresar a casa.
Paralelamente, la Cancillería envió 21 oficios a la Fiscalía General de la Nación para perseguir penalmente a las redes de intermediación. Estas estructuras operan en el país bajo engañosas ofertas laborales para convencer a exmilitares y jóvenes de trasladarse a la frontera oriental europea.
Medidas de control y prevención
Para frenar esta situación, el Gobierno activó un protocolo de control en las oficinas de expedición de pasaportes con el fin de detectar e informar a ciudadanos con intenciones de viajar con fines bélicos. Asimismo, se pondrán en marcha campañas preventivas regionales para alertar sobre los altos riesgos de este tipo de contrataciones.






