En los últimos días, la capital quindiana ha sido escenario de intensos operativos de seguridad que han permitido la incautación de más de mil blancas, muchas de ellas en armas de poder de habitantes en condición de calle, quienes, según las autoridades, las utilizaban para cometer diferentes delitos.
Los procedimientos de registro, solicitud y control no solo han dejado como resultado el decomiso de armas cortospunzantes, sino también de un sinnúmero de elementos utilizados para el consumo de estupefacientes. Entre ellos se destacan jeringas, pipas y sustancias como marihuana, así como el pegante conocido como boxer, de fácil acceso en el comercio local.
Ante esta situación el secretario de Gobierno de Armenia, Carlos Arturo Gómez, explicó que aunque existe la intención de avanzar en regulaciones para controlar la venta de estas sustancias, la realidad es que su comercialización es común en tiendas de barrio.
“Todo esto lo hemos detectado en cada una de las actividades. Siempre se ha hablado de controlar depósitos o establecimientos, e incluso se avanzó en el Consejo para presentar un proyecto para que esto fuera regulado. Pero tengamos en cuenta que la comercialización de esta clase de sustancias como bueyes lo venden en cualquier tienda. Entonces, más que ser efectivo, el control es las requisas y todo lo que se produce con esta actividad operativa”, señaló el funcionario.
Las autoridades destacaron que los controles continuarán en diferentes sectores de la ciudad blanca como parte de las estrategias de prevención y seguridad, con el fin de reducir los riesgos asociados al porte ilegal de armas y al consumo de sustancias psicoactivas.







