El futuro de la concesión de Autopistas del Café continúa siendo motivo de debate en el país. Mientras el Gobierno saliente planteó la posibilidad de poner fin al contrato, representantes de la ingeniería nacional y regional consideran que cualquier decisión debe sustentarse en criterios técnicos y no únicamente en consideraciones políticas.
El presidente de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, Hernando Monroy Benítez, señaló que la discusión alrededor de la concesión tiene un importante componente político y consideró que será el nuevo Gobierno el encargado de definir el rumbo del proyecto.
“Hay una discusión que tiene un componente altamente político, especialmente con el tema del gobierno actual que plantea una terminación. Creo que ese proceso sigue en conversación y será un tema primordial para el nuevo gobierno decidir qué hacer con Autopistas del Café”, manifestó.
Monroy indicó que el debate también debe incluir una revisión del modelo de peajes en Colombia, al considerar que existen corredores con una alta concentración de estaciones de cobro en trayectos cortos, lo que termina afectando el bolsillo de los usuarios.
“En Colombia encontramos tres o cuatro peajes en recorridos de 40 o 50 kilómetros, mientras que en otros países hay uno cada 150 kilómetros. Ese es un tema que también debe revisarse dentro del análisis de las concesiones”, afirmó.
El dirigente gremial enfatizó que la Sociedad Colombiana de Ingenieros mantiene una postura estrictamente técnica frente a este tipo de proyectos y sostuvo que las decisiones políticas deberían estar respaldadas por estudios de viabilidad, indicadores de desempeño y análisis de beneficios sociales y económicos.
“Nosotros nos pronunciamos sobre lo técnico, no sobre las decisiones políticas. Lo ideal es que las decisiones políticas estén soportadas por criterios técnicos y no al contrario”, puntualizó.
En el Quindío respaldan el modelo de concesión
Por su parte, el presidente de la Sociedad de Ingenieros del Quindío, Uriel Orjuela Ospina, reiteró el respaldo del gremio al modelo de concesiones para ejecutar grandes proyectos de infraestructura vial.
Según explicó, este mecanismo permite desarrollar obras de gran magnitud con mayor rapidez y eficiencia, especialmente en momentos en que el Estado enfrenta limitaciones presupuestales.
“Siempre hemos defendido la ejecución de los proyectos de doble calzada mediante el modelo de concesión, porque es muy difícil que un gobierno, con recursos propios, saque adelante una obra de esa magnitud”, aseguró.
Como ejemplo, Orjuela mencionó las obras que se ejecutan entre Armenia-Montenegro y Armenia-Calarcá, donde, según indicó, los proyectos adelantados mediante contratos de obra pública han avanzado lentamente durante los últimos años.
“Llevamos cerca de cinco años construyendo pequeños tramos. Hay que permitir que la empresa privada participe porque, en muchos casos, es más eficiente en la ejecución de este tipo de proyectos”, afirmó.
El dirigente señaló que el proyecto de Autopistas del Café ya cuenta con la madurez técnica necesaria para su ejecución y sostuvo que la decisión final dependerá de la voluntad política del próximo Gobierno.
“Creemos que debe mantenerse como una concesión. Es la forma más viable de ejecutar un proyecto que ya está listo y que un gobierno con recursos limitados difícilmente podría financiar por sí solo”, concluyó.
Las declaraciones de ambos representantes del gremio de la ingeniería se producen en medio del debate nacional sobre el futuro de las concesiones viales y de las decisiones que deberá adoptar la próxima administración frente a uno de los corredores estratégicos para la conectividad del Eje Cafetero.







