En el estado de Nueva Gales (Sidney) en el sur de Australia, quedó prohibida la tala de árboles en un bosque poblado de Koalas para proteger a la especie y evitar su extinsión.
“La tala se suspendió en 8 mil 400 hectáreas de bosque, que albergan 106 núcleos de koalas”, anunció el gobierno de Nueva Gales del Sur.
La zona que es rica por la abundancia de marsupiales, ahora pasará a formar parte de un Parque Nacional del Gran Koala de 315.000 hectáreas en la costa norte con el fin de salvar a los koalas.

Ante esto, Brad Smith, director ejecutivo del Consejo de Conservación de la Naturaleza expresó que esta decisión es un “reconocimiento de que la tala tiene un impacto devastador sobre los koalas y la biodiversidad”.
Por su parte, el portavoz de WWF-Australia, Stuart Blanch, resaltó que entre el 2000 y el 2020 en Nueva Gales, la especie evidenció una reducción crítica en más de un 50 % debido a la deforestación, la sequía y los voraces incendios forestales, por lo que en el 2022 los koalas se declararon en peligro de extinción.
Esta restricción “es una oportunidad si queremos salvar a los koalas de la extinción este siglo. Necesitamos nuevas áreas protegidas masivas que cubran millones de hectáreas de bosques”, concluyó Blanch.






