La Auditoría Externa Internacional realizada por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), a través de su Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL), concluyó que la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia en 2026 se desarrolló bajo condiciones técnicas, operativas y logísticas adecuadas, sin encontrar evidencias de manipulación o alteración sistemática de los resultados.
El informe evaluó de manera independiente diez componentes fundamentales del proceso electoral, entre ellos los jurados de votación, el kit electoral, la plataforma ‘aVotar’, los sistemas de biometría, el preconteo, los escrutinios, los formularios E-14 y E-11, así como los mecanismos de consolidación y divulgación de resultados. La revisión abarcó las etapas preelectoral, electoral y poselectoral.
De acuerdo con el dictamen, durante la auditoría se evidenció la implementación de mecanismos de control, seguimiento y validación técnica, además de medidas para proteger la información, controlar los accesos y garantizar la trazabilidad de las operaciones. También se destacó la disponibilidad de infraestructura tecnológica para asegurar la continuidad de los servicios evaluados.
El documento señala que no se identificaron hallazgos que permitieran concluir la existencia de incumplimientos o situaciones que afectaran el funcionamiento de los componentes tecnológicos, operativos, logísticos y procedimentales auditados durante la segunda vuelta presidencial. Asimismo, precisa que las limitaciones propias de un proceso electoral de alta complejidad fueron atendidas mediante procedimientos alternativos que permitieron obtener evidencia suficiente para sustentar las conclusiones.
En la etapa poselectoral, CAPEL verificó la correcta ejecución de los procedimientos de cierre, la consolidación de la información, la validación de los resultados y el funcionamiento de los mecanismos de control y trazabilidad. Además, evaluó los sistemas de información, la infraestructura tecnológica y los mecanismos de seguridad que respaldaron la jornada electoral.
Como parte del análisis, la auditoría forense de datos concluyó que la información examinada presentó consistencia, integridad y coherencia estadística, sin evidencias de manipulación, fabricación o alteración sistemática de los datos. En consecuencia, CAPEL emitió un dictamen técnico favorable al considerar que los sistemas y procedimientos evaluados ofrecieron condiciones adecuadas para garantizar la integridad y trazabilidad del proceso electoral.






