La alerta por un presunto intento de fuga en la cárcel Peñas Blancas de Calarcá encendió las alarmas de las autoridades penitenciarias y del Gobierno Nacional. La ministra de Justicia encargada, Cielo Rusinque, confirmó que se investigó el reporte sobre la aparente construcción de un túnel en las inmediaciones del establecimiento carcelario y que se activaron de inmediato medidas para evitar cualquier riesgo.
Según explicó la funcionaria, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) ordenó la verificación inmediata de la información y dispuso el traslado de los internos que podrían estar relacionados con el caso, además del fortalecimiento de los controles de seguridad dentro y fuera del centro penitenciario.
Rusinque aclaró que, hasta el momento, las investigaciones no permiten afirmar que exista un plan coordinado de fuga en diferentes cárceles del país. Aunque las autoridades mantienen un monitoreo permanente, señaló que no hay evidencia que sustente una operación nacional articulada entre organizaciones criminales.
Como parte de las acciones preventivas, el Gobierno reforzó la coordinación entre el INPEC, la Policía Nacional, el Ejército y demás organismos de seguridad, con especial vigilancia en los establecimientos penitenciarios donde se han recibido alertas. Estas medidas también buscan garantizar el orden durante las jornadas institucionales y los eventos nacionales programados en las próximas semanas.
La ministra indicó que, una vez conocida la denuncia, solicitó al director del INPEC verificar personalmente la situación. En respuesta, se desplegaron los Grupos Operativos Especiales (GROPE), se fortalecieron los controles nocturnos y se incrementó la vigilancia perimetral para prevenir cualquier intento de evasión.
El Gobierno Nacional ha reiterado que la política penitenciaria contempla acciones permanentes para fortalecer la seguridad en los centros de reclusión, mediante operativos, requisas, controles tecnológicos y coordinación con la Fuerza Pública para neutralizar riesgos asociados a estructuras criminales que intentan operar desde las cárceles.
La Penitenciaría de Peñas Blancas ya había sido objeto de atención por parte de organismos de control debido a otras situaciones relacionadas con las condiciones del establecimiento. Sin embargo, en esta oportunidad la alerta corresponde exclusivamente a una investigación preventiva sobre un presunto túnel y no a una fuga consumada.
Las autoridades continúan recopilando información para establecer el alcance de la denuncia en Calarcá. Mientras avanzan las investigaciones, el Gobierno insiste en que la rápida reacción institucional permitió neutralizar cualquier riesgo y que, hasta ahora, no existe evidencia de una estrategia nacional de fuga en los centros penitenciarios del país.







