La Gobernación del Quindío, a través de la Secretaría de Aguas e Infraestructura, adelanta labores de rocería en 11,7 kilómetros del corredor vial Río Verde–Barragán. Esta intervención busca optimizar la visibilidad y brindar mayor seguridad a los habitantes y turistas que transitan por los municipios de la cordillera.
Las carreteras de la zona cordillerana del departamento experimentan una transformación clave enfocada en la protección y el bienestar de quienes las transitan a diario. A través de la Secretaría de Aguas e Infraestructura, el Gobierno departamental puso en marcha un riguroso operativo de mantenimiento preventivo y limpieza de bermas en el corredor vial que conecta los sectores de Río Verde y Barragán, abarcando una longitud aproximada de 11,7 kilómetros en ambos sentidos de la calzada.
Estas labores de rocería se ejecutan de manera minuciosa mediante el despliegue de una cuadrilla especializada encargada de despejar la vegetación crecida a los costados de la carretera. Este trabajo no solo embellece el paisaje rural, sino que cumple con un propósito técnico fundamental: preparar el terreno para la pronta instalación de nueva señalización tanto vertical como horizontal, todo ello enmarcado en un convenio estratégico con el Instituto Departamental de Tránsito del Quindío para atender puntos críticos en vías secundarias y terciarias.
El impacto positivo de esta intervención se extiende de forma directa a lo largo de toda la subregión cordillerana, beneficiando de manera prioritaria la movilidad y el comercio de los municipios de Génova, Córdoba, Buenavista y Pijao. Al eliminar la maleza que obstruye los margenes de la vía, se logra ampliar de manera efectiva el campo de visión para los conductores de vehículos particulares, transportadores de carga y servicio público.
Asimismo, este mejoramiento representa un alivio significativo y una garantía de protección para los numerosos ciclistas que frecuentan este corredor de alta importancia turística y deportiva durante los fines de semana. La habilitación de espacios más limpios en las bermas reduce sustancialmente el riesgo de incidentes, otorgando mayor margen de maniobra y tranquilidad para quienes practican el ciclismo de ruta en medio de los imponentes paisajes quindianos.
La ejecución de estas obras responde a una directriz clara de la administración seccional por anticiparse a los factores de riesgo y mantener la malla vial en condiciones óptimas. Las autoridades han reiterado que un mantenimiento constante de las bermas previene la invasión de la flora silvestre sobre el asfalto y evita el deterioro prematuro de la infraestructura vial ante la temporada de lluvias o la alta congestión vehicular.
Con acciones concretas como esta, el Gobierno del Quindío ratifica su compromiso inquebrantable con la seguridad vial de propios y visitantes. La optimización de las vías secundarias y terciarias se consolida así como el pilar fundamental para blindar la conectividad regional, impulsar el turismo sostenible y salvaguardar la vida de todos los actores viales que recorren el corazón de Colombia.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


