Un hecho de violencia alteró un rodaje televisivo en el centro de Bogotá, donde tres personas murieron y una más resultó herida tras un ataque ocurrido en inmediaciones del set de la serie Sin senos sí hay paraíso, en el barrio Los Laches, localidad de Santa Fe.
El caso se registró el sábado, en medio de una jornada de grabación. De acuerdo con las autoridades, el agresor, identificado como Josué Cubillos García, de 24 años, atacó con arma blanca a miembros del equipo de producción sin mediar palabra, generando pánico entre actores, técnicos y transeúntes.
Cámaras de seguridad captaron el momento en que el joven se acerca al lugar y, de manera repentina, agrede por la espalda a Henry Alberto Benavides Cárdenas, conductor de la producción. En medio de la confusión, Nicolás Francisco Perdomo, productor de campo, intervino para auxiliar a su compañero, pero también fue gravemente herido y posteriormente falleció en el Hospital La Samaritana.
El atacante fue reducido por varias personas en el lugar, resultando herido de gravedad y muriendo posteriormente, lo que elevó a tres el número de fallecidos. Además, una persona más del equipo resultó lesionada.
Las autoridades indicaron que no se trató de un intento de hurto, sino de un caso de intolerancia. Aunque inicialmente se mencionó que el detonante pudo haber sido una discusión menor, esta hipótesis no ha sido confirmada oficialmente y continúa bajo investigación.
Según informó la Policía Metropolitana, el agresor tenía antecedentes relacionados con problemas de salud mental, incluyendo un diagnóstico psicótico con posibles indicios de esquizofrenia, además de episodios de desorganización del pensamiento. También se conoció que el día anterior al ataque habría protagonizado un incidente en el Instituto Roosevelt, donde intentó obtener su historia clínica.
En medio de los hechos, dos trabajadores del equipo de producción, Jorge Alexánder Correa (19 años) y Nelson Alfonso Sanabria (29 años), fueron capturados y posteriormente judicializados por su presunta participación en el forcejeo que terminó con la muerte del agresor. Sin embargo, un juez decidió dejarlos en libertad mientras continúa el proceso, tras alegar legítima defensa.
La productora de la serie señaló que el hecho ocurrió en un espacio externo al set y que el agresor no tenía vínculo con la grabación. El caso ha generado rechazo tanto en la comunidad como en la industria audiovisual, mientras las autoridades avanzan en la investigación para esclarecer completamente lo ocurrido.








