La economía de Armenia deberá afrontar un escenario complejo durante los próximos meses. De acuerdo con el más reciente análisis del Observatorio Económico de Armenia, la ciudad enfrenta dos choques simultáneos: por un lado, las consecuencias del terremoto del pasado 10 de agosto y, por otro, los efectos asociados al fenómeno de El Niño. Ambos factores tendrán repercusiones sobre la actividad económica durante el segundo semestre de 2026 y el año 2027.
El estudio señala que el terremoto constituye el impacto más visible y de mayor peso durante el segundo semestre de este año, al representar casi dos tercios del daño económico estimado. Sin embargo, el efecto del sismo tendría una duración principalmente concentrada en 2026, mientras que el comportamiento climático tendría una incidencia más prolongada sobre la economía de la capital quindiana.
Para 2027, el análisis identifica al fenómeno de El Niño como el principal factor que podría determinar el comportamiento económico de Armenia. A esto se suma un elemento externo: el impacto que puedan tener sobre la ciudad las condiciones de Cali, Pereira y Manizales, municipios y capitales que resultaron más afectados físicamente por el terremoto y que tienen un papel importante en el abastecimiento, los servicios y la conexión de Armenia con la salida portuaria.
El Observatorio también plantea que la reconstrucción posterior al terremoto y la relocalización de la demanda podrían generar un efecto de compensación durante 2027. Según el análisis, estos factores alcanzarían a neutralizar casi por completo los canales negativos, aunque con un rezago que impediría evitar el semestre negativo y recuperar plenamente la producción que se haya perdido durante la fase inicial de la emergencia.
El análisis busca dimensionar este impacto a través del Valor Agregado Bruto (VAB) de Armenia, indicador utilizado para aproximarse al comportamiento de la actividad económica de la ciudad. De esta manera, el estudio no se limita a medir los daños físicos provocados por el terremoto, sino que intenta proyectar cómo la emergencia y las condiciones climáticas pueden trasladarse al desempeño productivo de la ciudad.
El escenario planteado supone, por tanto, un reto adicional para Armenia: mientras la ciudad avanza en la recuperación de los daños ocasionados por el terremoto, deberá enfrentar un segundo factor que podría condicionar su desempeño económico en 2027. El análisis del Observatorio Económico incorpora un simulador para dimensionar estos efectos y plantea que la velocidad y magnitud de la reconstrucción serán determinantes para amortiguar las consecuencias de la emergencia.







