Las altas temperaturas registradas en México han causado la muerte y deshidratación extrema de cientos de monos aulladores. Estos primates de tamaño medio han aparecido muertos en estados como Tabasco, en la costa del Golfo de México, y en Chiapas. Los que han sido rescatados vivos han sido trasladados a centros veterinarios.
Según el veterinario Sergio Valenzuela, “llegaron en estado crítico, con deshidratación y fiebre. Estaban flácidos como trapos. Era un golpe de calor”.
Estos lamentables sucesos subrayan la grave situación que enfrenta el planeta debido al cambio climático. Se teme que, con el tiempo, las temperaturas seguirán aumentando, poniendo en riesgo a más especies de animales y a los seres humanos. “Los animales nos envían una advertencia, porque son centinelas del ecosistema. Si no están bien, es porque algo está ocurriendo”, explicó el biólogo Gilberto Pozo, de la organización no gubernamental Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta.
Los ciudadanos han intentado ayudar a los monos proporcionando agua y fruta. Sin embargo, Pozo advirtió sobre los riesgos de mantenerlos en casas debido a la presencia de patógenos.
Esta situación pone de manifiesto la urgencia de abordar los efectos del cambio climático y proteger la biodiversidad, con el principal objetivo de asegurar la supervivencia de especies emblemáticas como los monos aulladores.






