Desde tempranas horas del jueves 2 de abril, la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ), adelantó un monitoreo en el sector de ingreso a la vereda Santo Domingo Bajo, en el municipio de Calarcá, tras la creciente registrada en la noche anterior en el río Santo Domingo.
Durante la inspección, el equipo técnico constató una alta turbiedad en el agua, consecuencia del arrastre de sedimentos por el cauce del río. Esta situación podría estar afectando los ecosistemas aguas abajo, particularmente en el río La Vieja, donde se reportó mortalidad de peces en el sector de Puerto Samaria, municipio de Montenegro.
El laboratorio de aguas de la CRQ, junto con la Unidad de Reacción Inmediata Ambiental, realizó la toma de muestras para analizar diferentes parámetros de calidad del agua, como demanda bioquímica de oxígeno (BO), concentración de metales, fósforo y detergentes, con el fin de determinar si la mortalidad de peces se relaciona con la alta concentración de sólidos que reduce el oxígeno disponible para la fauna acuática.
La autoridad señaló que, verificaron las condiciones del río Santo Domingo. Si bien el nivel ha bajado respecto a la noche anterior, la turbiedad sigue siendo alta por la cantidad de sedimentos que arrastra el río.
El recorrido incluyó el sector de Puerto Samaria y se extendió hasta Puerto Alejandría, donde se constató la presencia de peces muertos, entre ellos coronchos y jabaletas. Durante la inspección, los técnicos interactuaron con la comunidad y realizaron la toma de muestras para descartar afectaciones de origen antrópico, asegurando un análisis integral de la situación.







