El gerente de Empresas Públicas de Armenia (EPA), Paulo César Rodríguez, se refirió a la inquietud de los ciudadanos frente a un eventual impacto del aumento del salario mínimo para 2026 en la tarifa del servicio de agua potable en la capital quindiana. El directivo aclaró que cualquier modificación no sería inmediata y solo se evaluaría una vez finalice el actual año tarifario.
Rodríguez explicó que las tarifas del servicio de agua están reguladas desde el nivel central por la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), bajo la vigilancia de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios. Dentro de los factores que se tienen en cuenta para definir la tarifa se encuentra el salario mínimo, por lo que su incremento puede incidir en algunos costos del servicio.
“No es un tema automático. El año tarifario del agua se mide del 1 de julio al 30 de junio, no por año fiscal. Una vez se cierre el 30 de junio, se revisan todos los factores regulados para determinar si hay necesidad de un incremento o incluso una reducción”, explicó el gerente de EPA.
En ese sentido, indicó que cualquier posible ajuste derivado del aumento del salario mínimo se vería reflejado, de ser necesario, después de mitad de año, tras un análisis técnico que será presentado al asesor tarifario y posteriormente a la Junta Directiva de la empresa, que actúa como junta tarifaria local.
De otro lado, Rodríguez destacó que en Armenia la totalidad de los ciudadanos cuentan con acceso al servicio de agua potable a través de Empresas Públicas de Armenia. Aclaró que la situación es distinta en el caso del alcantarillado, donde existen condiciones específicas relacionadas con la legalización de las viviendas.
Finalmente, el gerente hizo un llamado a la comunidad para promover el uso eficiente y el ahorro del agua, señalando que la conservación del recurso hídrico es una responsabilidad compartida. Entre las recomendaciones mencionadas utilizar la lavadora con carga completa, cerrar la llave durante el baño o el cepillado de dientes, y observar las plantas en horarios nocturnos y sin desperdiciar agua.
“Todos debemos hacer parte de la solución. No es solo responsabilidad del operador o de las autoridades, sino de cada ciudadano en su hogar”, concluyó Rodríguez.






