La Secretaría de Salud Departamental participó en el Primer Simposio “Conmemorando el mes de la Salud Mental”, organizado por el Hospital Mental de Filandia y la Universidad Alexander von Humboldt. El espacio académico permitió visibilizar las acciones institucionales y enfatizar en la urgencia de construir territorios protectores donde la prevención y el acompañamiento oportuno sean una responsabilidad compartida.
Los retos en materia de bienestar emocional y salud pública en el departamento vivieron una jornada de profundo análisis y reflexión académica. En el marco del Primer Simposio “Conmemorando el mes de la Salud Mental”, la Secretaría de Salud Departamental, a través de su programa de Convivencia Social y Salud Mental, hizo presencia activa para exponer las estrategias institucionales que se adelantan en pro de la comunidad quindiana y destacar la necesidad absoluta de tejer redes de apoyo multisectoriales.
Durante el desarrollo del encuentro, organizado conjuntamente por el Hospital Mental de Filandia y la Universidad Alexander von Humboldt, la representación de la dependencia gubernamental abrió el debate sobre el verdadero alcance de la gestión pública. Se señaló con claridad que la visión institucional debe trascender la operatividad cotidiana, advirtiendo que el mayor desafío no es solo diseñar mejores rutas de atención, sino consolidar entornos donde cada ciudadano sea visto y escuchado a tiempo.
Profundizando en esta premisa, Sandra Serna Gallego, psicóloga del programa de Convivencia Social y Salud Mental de la Secretaría de Salud, explicó que el simposio sirvió como escenario para reflexionar sobre lo que significa construir auténticos territorios protectores de salud mental. La experta indicó que esto implica que las familias sepan escuchar, las escuelas sepan mirar con atención, las comunidades acompañen de cerca y las instituciones sepan exactamente cuándo intervenir.
Asimismo, la especialista hizo hincapié en un aspecto crítico de los protocolos de atención: una ruta efectiva jamás termina en una simple remisión médica o administrativa. Por el contrario, la funcionaria recalcó que el proceso exige continuidad en el acompañamiento, lo que demanda absoluta constancia y responsabilidad ética en cada una de las decisiones que adoptan las distintas entidades del Estado y la sociedad.
Este espacio académico propició un enriquecedor intercambio de saberes entre profesionales, académicos y gestores sociales, quienes coincidieron en que la salud mental no puede seguir abordándose desde la reacción tardía ante las crisis. La articulación entre el sector salud, la academia y las redes comunitarias se posiciona así como el único camino viable para anticiparse al sufrimiento emocional en los diferentes municipios del departamento.
Para cerrar la jornada, la Secretaría de Salud departamental ratificó su firme compromiso de seguir trabajando por un Quindío más capaz de reconocer, orientar y cuidar a su población. Con estas acciones impulsadas desde la Gobernación del Quindío, se fortalece el tejido social bajo una premisa fundamental: lograr que cuidar la salud mental deje de ser una tarea exclusiva de unos pocos y se convierta en un compromiso cotidiano de todos.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


