En el marco del Día Internacional contra el Dengue, la Secretaría de Salud del Quindío desplegó una ofensiva sanitaria en los alojamientos temporales habilitados tras el terremoto para evitar la aparición de brotes transmisibles por mosquitos. Las jornadas combinan el control químico y la distribución de protección física con intervenciones comunitarias focalizadas en las zonas de mayor riesgo del departamento.
La estrategia, coordinada desde el programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV), centra sus operaciones en los refugios donde la concentración de personas y el almacenamiento provisional de agua pueden elevar la vulnerabilidad epidemiológica. Expertos del área realizan labores continuas de identificación, ubicación y caracterización de cada espacio para intervenir antes de que se generen focos de contagio.
Las cuadrillas de salud ejecutan acciones directas en terreno que abarcan desde el cepillado de tanques de reserva hasta la eliminación física de recipientes inservibles. En los puntos catalogados con índices críticos, el personal aplica control químico en recámaras y sumideros con el fin de cortar el ciclo de reproducción del vector Aedes aegypti.
De manera paralela a la contención técnica, la Gobernación entrega insumos de protección directa para la población de mayor vulnerabilidad residente en estos espacios provisionales. La medida busca prevenir el contacto directos con los mosquitos mediante herramientas duraderas y de fácil implementación familiar.
Dubán Castro Salcedo, referente del programa ETV departamental, explicó el alcance de los operativos vigentes: “Estamos trabajando de manera prioritaria en los alojamientos temporales, donde realizamos inspecciones de depósitos de agua, jornadas de lavado y cepillado de tanques, eliminación de criaderos y control químico en recámaras y sumideros, de acuerdo con los niveles de riesgo identificados. También avanzamos en la instalación de toldillos impregnados de larga duración en población priorizada y en el fortalecimiento de la educación comunitaria”.
El componente social se mantiene como pilar para la efectividad del plan de salud pública. Las autoridades dictan talleres prácticos a los damnificados sobre el almacenamiento seguro del recurso hídrico, el manejo responsable de residuos sólidos y las pautas inmediatas de identificación ante síntomas febriles o sospechosos.
Con estas labores de vigilancia activa, la Secretaría de Salud busca neutralizar los riesgos biológicos inherentes a la contingencia habitacional. La articulación institucional garantiza un monitoreo constante sobre la evolución de los alojamientos, priorizando el bienestar de las comunidades afectadas por el evento natural.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






