Indeportes Quindío puso en marcha una serie de talleres pedagógicos dirigidos a deportistas, entrenadores y padres de familia para prevenir el dopaje y promover el juego limpio. La iniciativa busca socializar los fundamentos de la Ley Nacional Antidopaje y proteger la salud de los atletas locales frente a sustancias prohibidas.
El verdadero éxito en el deporte no solo se mide en medallas colgadas en el pecho o en récords superados sobre la pista, sino en la integridad y los valores con los que cada atleta construye su camino competitivo. Conscientes de que la formación integral debe blindarse ante cualquier atajo riesgoso, las directivas del deporte departamental han decidido llevar la lucha contra el dopaje más allá de los controles de laboratorio, convirtiéndola en una experiencia estrictamente pedagógica y cercana a las bases deportivas del Quindío.
Bajo esta directriz, Indeportes Quindío ha venido adelantando una serie de talleres especializados orientados a deportistas, entrenadores, dirigentes deportivos y padres de familia. Las jornadas, conducidas por los metodólogos del instituto y el área de Deporte Asociado, tienen como eje central desglosar los fundamentos de la Ley Nacional Antidopaje y del Código Mundial Antidopaje, abordando sin rodeos temas tan delicados como las sustancias prohibidas, los riesgos a la salud y el respeto absoluto por las normas del juego limpio.
Durante el desarrollo de los espacios formativos, los profesionales han propiciado un diálogo abierto con los asistentes para reflexionar sobre el impacto real que el consumo de estas sustancias genera en el organismo. Leonardo Álzate, metodólogo de Indeportes, destacó la importancia de este componente educativo al señalar que ya se han ejecutado dos capacitaciones con un grupo considerable de ligas, buscando una cobertura progresiva que cobije a la totalidad de los organismos deportivos del departamento.
La perspectiva humana y familiar también ocupó un lugar primordial en las reflexiones del taller. Luis Morales, padre de la talentosa deportista de la Liga de Ciclismo del Quindío Isabela Morales, enfatizó en la necesidad de que los jóvenes entiendan la dimensión de sus decisiones. “Es muy importante que ellos conozcan el trasfondo de lo bueno y lo malo. Que sepan que consumir sustancias que en determinado momento pueden elevar su rendimiento físico es algo que se castiga, además que a largo plazo lleva a problemas inclusive de salud, que son irreversibles”, advirtió con preocupación.
Por su parte, el técnico de Deporte Asociado, Antonio Tobón, valoró el acercamiento directo con las familias y los dirigentes para socializar los protocolos y las rutas de apoyo vigentes. En sintonía con esta visión, el entrenador Juan Diego Marín recalcó que la misión principal de estas estrategias es formar seres humanos íntegros, capaces de comprender que la competencia honesta y transparente es el único camino válido para triunfar con dignidad en cualquier disciplina.
Con estas acciones continuas, Indeportes Quindío ratifica su compromiso de consolidar una cultura deportiva cimentada en la ética y la legalidad. La apuesta institucional sigue firme: garantizar que las futuras glorias del departamento compitan con la frente en alto, protegiendo tanto su rendimiento como el activo más valioso que poseen: su propia vida y salud.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


