El Quindío reporta una disminución histórica en los contagios por dengue durante 2025. Con corte a la semana epidemiológica 47, el departamento registra 884 casos confirmados, cifra que representa una reducción del 87% frente a los 6.775 contagios reportados en el mismo periodo de 2024.
Del total identificado, 648 casos corresponden a dengue sin signos de alarma (73,3%), 233 con signos de alarma (26,3%) y 3 clasificados como dengue grave (0,4%). Además, 210 personas requirieron hospitalización, lo que equivale al 23,6% de los afectados. La población infantil continúa siendo la más vulnerable: los menores entre 0 y 14 años concentran el 31,7% de los casos, especialmente los niños escolarizados.
En el comportamiento por municipios, Calarcá y Circasia permanecen en brote tipo 1, mientras que Armenia y La Tebaida se encuentran en situación de alerta. Los demás municipios, entre ellos Filandia, Salento, Montenegro, Quimbaya, Buenavista, Córdoba y Génova, se mantienen dentro de los rangos esperados. Pese a la reducción, el Quindío continúa oficialmente en alerta por dengue.
Autoridades piden intensificar la prevención
Duban Castro Salcedo, referente del programa de enfermedades transmitidas por vectores de la Secretaría de Salud, explicó en diálogo con Quindío Noticias, que los casos se concentran principalmente en niños de 5 a 9 años y en adultos mayores de 50, por lo que las acciones de prevención se enfocan en entornos escolares y espacios de población adulta. También confirmó el fallecimiento de un menor en Circasia asociado a la enfermedad.
Respecto a otras patologías transmitidas por vectores, el departamento no reporta casos de fiebre amarilla, aunque fueron estudiados 41 sospechosos, todos descartados. En malaria, se contabilizan 36 casos en el año: solo tres originados en el Quindío y el resto importados, principalmente desde Chocó y Risaralda.
Recomendaciones para la comunidad
Las autoridades recuerdan que la prevención depende en gran medida del cuidado ciudadano. Entre las medidas recomendadas se encuentran:
-Lavado y cepillado frecuente de tanques de agua.
-Cambio constante de floreros y depósitos.
-Uso de toldillos, repelente y ropa de manga larga.
-No automedicarse y consultar oportunamente ante síntomas.
La Secretaría de Salud informó además que en comunidades indígenas como las de Pijao se realizan jornadas de búsqueda activa con pruebas diagnósticas rápidas, estrategia que ha permitido controlar la circulación del mosquito transmisor y evitar brotes.
Aunque el panorama epidemiológico es favorable frente al año anterior, el llamado institucional es a no bajar la guardia. Mantener medidas de control y prevención será clave para continuar reduciendo el riesgo en el departamento.







