Una de las situaciones más llamativas que dejó la primera vuelta presidencial en Colombia fue la identificación de 77 personas que figuraban oficialmente como desaparecidas y que acudieron a ejercer su derecho al voto en diferentes regiones del país.
El hallazgo fue confirmado por la Fiscalía General de la Nación en el balance presentado al cierre de la jornada electoral del pasado 31 de mayo, en la que participaron cerca de 24 millones de colombianos.
De acuerdo con la entidad, estas personas fueron ubicadas en puestos de votación instalados en los departamentos de Cesar, Atlántico, Bolívar, Norte de Santander, Santander, Boyacá, Antioquia, Valle del Cauca, Caldas, Quindío, Cundinamarca, Caquetá, Putumayo, Huila y Guaviare.
Tras verificar plenamente su identidad y constatar su presencia en las urnas, las autoridades procedieron a expedir las respectivas actas de supervivencia, un trámite que permitió actualizar los registros institucionales y retirar sus nombres de las bases de datos oficiales de personas desaparecidas.
La Fiscalía señaló que este procedimiento contribuye a depurar la información contenida en los registros nacionales y a cerrar casos que permanecían abiertos desde hace años.
El hecho adquiere especial relevancia en un país marcado por décadas de conflicto armado y violencia, donde la desaparición de personas continúa siendo una de las principales problemáticas humanitarias. Según cifras de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), Colombia registra más de 132.000 personas desaparecidas en distintos contextos relacionados con el conflicto y otras circunstancias.
Aunque las autoridades no entregaron detalles sobre las razones por las cuales estas personas permanecían registradas como desaparecidas, su participación en la jornada democrática permitió confirmar que se encontraban con vida y regularizar su situación ante las entidades competentes.
El reporte fue conocido en medio del balance general de las elecciones presidenciales, una jornada que, según la Fiscalía, transcurrió en términos generales con normalidad, aunque también dejó varias investigaciones por posibles irregularidades electorales.








