
“Hubo 45 muertos en Ahar, 40 muertos en Varzeghan, 50 muertos en Haris y 18 heridos fallecieron en los hospitales de Tabriz”, declaró el viceministro del Interior, Hasan Ghadami, citado por la agencia Fars.
Por su parte Jalil Saie, el jefe del Centro de Catástrofes Naturales de Azerbaiyán Oriental, una de las provincias del país, afirmó que había “1.300 heridos”. Estos balances provisionales podrían aumentar teniendo en cuenta la intensidad de los temblores. Los dos sismos de una magnitud de 6,2 y 6 grados, con epicentros en Ahar y Varzeghan, respectivamente, y ambos situados a diez kilómetros bajo tierra, sacudieron la región a las 16H53 (12H23 GMT) y a las 17H04 (12H34 GMT)
En la localidad de Varzagan, una de las más afectadas, explotó un gasoducto debido a los terremotos, según ISNA, aunque no se ha precisado si este suceso causó víctimas.
Además del gas, cuyo suministro se ha suspendido en unas 70 poblaciones del área, también se han cortado buena parte de las líneas eléctricas y las comunicaciones telefónicas por cable.Desde Tabriz, la ruta directa a Varzagan ha quedado cortada y los equipos de rescate han tenido que utilizar caminos alternativos y también helicópteros para llevar a cabo sus labores.
En los equipos que han acudido a la zona hay perros entrenados en la localización de personas que hayan podido quedar atrapadas y, según ISNA, los socorristas han sacado ya de entre las ruinas con vida a mas de 200 atrapados. Tras los dos terremotos principales, que se produjeron con una diferencia de tiempo de 11 minutos, se registraron en la zona una veintena de réplicas de diferentes magnitudes, lo que causó el pánico de los habitantes de la región.
El responsable de Emergencias de la provincia, Jalil Sai, ha recomendado a los habitantes de las zonas afectadas que pasen la noche fuera de sus viviendas, en lugares abiertos, para evitar posibles desplomes de estructuras ya afectadas por los terremotos principales.
La mayor parte del territorio de Irán, incluido Teherán, la capital, una ciudad de 14 millones de habitantes, se encuentra en una zona de constantes movimientos telúricos, que han ocasionada decenas de miles de muertos en las últimas décadas.
En diciembre de 2003, un terremoto de 6,2 grados en la escala de Richter causó más de 30.000 muertos y al menos 50.000 heridos en la ciudad de Bam, en el sureste de Irán, donde también destruyó la antigua ciudadela del lugar.
El terremoto más mortífero de las últimas décadas en Irán se produjo en junio de 1990 en el noroeste del país, en las provincias de Gilan y Zanjan, con al menos 37.000 muertos y más de 100.000 heridos.
EFE






