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Desabastecimiento y altos precios del acero: un riesgo en la reactivación de la construcción en Quindío

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La Cámara Regional de la Construcción del Quindío, advirtió sobre la crítica situación que representa para el inicio y ejecución de los proyectos, el desabastecimiento y aumento de precios de acero que se evidencia en la región.


Este insumo es el segundo de mayor importancia en la estructura de costos y tiene un carácter esencial para el desarrollo de los proyectos en tanto es insustituible y su consumo se define en el cumplimiento de la norma de construcción sismo-resistente aplicable a todas las obras, sin excepción.


Según el Índice de Costos de Construcción de Vivienda del DANE, en la ciudad de Armenia registró en julio de 2021 un incremento anual del 9,8 por ciento, 2,5 veces mayor al registrado en el mismo periodo del año pasado, situación que pone en riesgo la ejecución de la política de vivienda y, por ende, la reactivación de toda la cadena de valor.

El desabastecimiento, aumento de precio, y los mayores tiempos en la entrega del acero en las obras son una realidad para los constructores de la región. Para los proyectos próximos a iniciarse e incluso en los que están en ejecución, esta coyuntura pone en riesgo la dinámica constructiva, la generación de valor agregado, el empleo y la viabilidad de los proyectos.

Actualmente, en Quindío hay 2.969 unidades de vivienda en fase de cimentación y estructura, y 2.580 se encuentran pre-vendidas sin iniciar su construcción. Ese volumen de actividad actual y prevista representa la sostenibilidad de 11.000 empleos, $1,1 billones de inversión para la reactivación económica regional y una demanda de insumos, materiales, y servicios equivalentes a $643 mil millones, proveniente del 54% del aparato productivo de la región.

Lo que tenemos en riesgo son los proyectos, su viabilidad y la vivienda formal de los Quindianos, pero, además, si los proyectos no se inician o frenan su ejecución por esta coyuntura, se pone en riesgo la reactivación económica y la generación de empleo. Y eso ya lo hemos venido evidenciando, dado que, en lo corrido del año a julio, el inicio de unidades de vivienda se ha contraído en 34% comparado a igual periodo un año atrás.