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Fuego amigo en la Asamblea: la pelea por puestos de un diputado

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Lo que todos daban por descontado sería una sesión en donde la paz, la concordia, las sonrisas, felicitaciones, integración y la camaradería serían el común denominador en la instalación de la Asamblea Departamental del Quindío, terminó empañado este primero de enero por un episodio que dejó a todos los asistentes al recinto, como en la historieta de Condorito: “plopp”, incluyendo al propio gobernador del departamento, Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas, quien se estrenaba como mandatario ya en funciones.


Uno de sus más cercanos aliados, el diputado liberal Armando Aristizabal Saleg, a quien todos apostaban sería el principal escudero en la duma por los próximos cuatro años, resultó ser “La Espada de Damocles” para el nuevo jefe seccional del ejecutivo, al mejor estilo de la anécdota moral de la cultura griega, en donde Aristizabal pasó de gran defensor,  promotor y porta estandarte del candidato Jaramillo, al mayor crítico, del ahora gobernador recién posesionado, en apenas dos horas de haber arrancado el periodo constitucional de la corporación territorial 2020-2023.

Una vez posesionada la mesa directiva que presidirá Jorge Hernán Gutiérrez en 2020, también liberal, llegó el momento de proposiciones y varios. Armando Aristizabal ni corto ni perezoso, la mayor votación en las pasadas elecciones regionales, anunció una constancia que resultaron realmente varias, al extremo que el Presidente de la Asamblea interrumpió en tres ocasiones, porque el nuevo diputado estaba por fuera del orden y se excedía en el tiempo.

Trascendió que el principal problema surgido entre ambos (Aristizabal-Jaramillo) es por temas burocráticos, lo que tendría muy incómodo al asambleísta, a quien por derecho propio le habría correspondido la presidencia de la corporación durante el primer año, además porque lo habrían dejado por fuera de las cuotas del gabinete.

Si lo anterior es cierto, queda claro que para hacer política ha de estar la persona preparada para cualquier cosa. Fuentes cercanas a ambas partes coinciden que el  episodio, más que presión, quedó reducido a un acto de imadurez, mal gusto y desenfocado del diputado, debido a que en el sitio se encontraba la clase política en pleno del departamento. “Pobre Armando, escogió mal la estrategia, le mordió la mano a un aliado (el gobernador) que nunca olvidará el mal rato por el que lo hizo pasar. Esa amistad se acabó”, aseguró una persona cercana al piso 19 del CAD.

Opositor del Secretario del Interior

Otra claridad que resulta del incidente es que Aristizabal será una piedra en el zapato para el curtido exalcalde Eduardo Orozco, toda vez que el diputado criticó fuertemente a Jaramillo Cárdenas, porque este, hubiera integrado su gabinete por varios profesionales de otros departamentos, quitándole, según él, espacios a los del Quindío, pero lo más grave es que denunció que presuntamente el también recién nombrado secretario del Interior Eduardo Orozco Jaramillo estuviera utilizando su nuevo cargo para favorecer su propia potencial campaña al Congreso de la República, al mismo tiempo que reprochó el episodio del ingreso de la gobernadora del Valle Dilian Francisca Toro, durante la posesión de Jaramillo que tuvo lugar en Pijao, y que al parecer, no le gustó para nada a Aristizabal.

El diputado, quien ocupa el cargo, gracias a más de 11 mil votos, le advirtió al gobernador que representa los intereses de los quindianos y que no será parte del comité de aplausos del gobierno territorial, con lo que se marca, es posible, un nuevo estilo de relación entre la Asamblea y la administración de Jaramillo Cárdenas, cuyo primer acto, no salió para nada bien, por culpa de “fuego amigo”.

Hay que recordar que Armando Aristizabal es un empresario del sector de muebles y un reconocido ejecutivo del Bolo Club, quien después de hoy, deberá reflexionar profundamente si la política es realmente la actividad que marcará el resto de su vida, o mejor se devuelve para el sector privado.