Muertos que aparecen como vivos; personas que ganan más de seis millones de pesos, pero que dicen ser muy pobres; familias que viven en casa propia, pero juran estar hacinadas en una habitación; hombres y mujeres que tienen educación primaria, secundaria e incluso técnica, pero que de la noche a la mañana dicen no tener estudios o bajan su nivel educativo.
Son casos reales de colombianos que mienten sobre su situación económica y social, con el propósito de bajar su puntaje del Sisbén. Todo lo hacen para acceder a los subsidios que el Estado brinda a personas de bajos recursos a través de los programas sociales de diversa índole en áreas como salud, educación y vivienda, entre otros.
La base de datos del Sisbén es utilizada por 20 programas distintos del Gobierno para otorgar ayudas a los colombianos que más los necesitan como ‘Ser pilo Paga’, ‘Colombia Mayor’, ‘De cero a siempre’, así como créditos del Icetex o las ayudas del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, y del Departamento de Prosperidad Social (DPS) como ‘Más familias en acción’.
Un reporte del Departamento Nacional de Planeación, DNP, señala que, al cierre de agosto pasado, el Sisbén tenía registros de 35.800.785 colombianos con información verificada.
No obstante, se contabilizaban 384.582 personas coladas, entre las que había 161.594 fallecidas. Otras 62.529 personas reportaban cambio irregular de su vivienda y 135.756 tenían ingresos mensuales superiores a 3,8 millones de pesos. Otros 24.703 ciudadanos registraban cambios no justificados en otras variables, como su nivel de educación.
“No es justo que algunas personas hagan trampa y reciban subsidios del Estado sin tener derecho a ellos, pues con esa actitud les están quitando la oportunidad de obtener esos beneficios a otros colombianos que sí los necesitan”, dijo el director del DNP, Simón Gaviria Muñoz.
Agregó que el Sisbén está diseñado para permitir que la justicia social llegue a todos los colombianos, especialmente a los más pobres. “Si no distribuimos bien los subsidios del Estado, no podemos evitar que las brechas socioeconómicas se sigan ampliando. Es un robo social que colombianos con altos ingresos mensuales tengan puntajes bajos de Sisbén. No queremos más colados”.
Dijo que el 74 % de los registros del Sisbén, es decir, unos 29 millones, están desactualizados desde 2011 y que, por eso, no hay certeza de que las ayudas del Estado estén llegando a quienes más las necesitan. Por esa razón se requiere hacer ajustes para que los ciudadanos más pobres reciban los subsidios del Gobierno de manera eficiente.
Por ley, las alcaldías son las encargadas de actualizar la información de los ciudadanos registrados en el Sisbén, por lo que el director del DNP, Simón Gaviria Muñoz, hizo un llamado a los mandatarios locales para que hagan mayores esfuerzos en la tarea de poner al día los registros de los ciudadanos.
Una vez actualizada y verificada la información, cada programa del Estado que ofrece ayudas sociales toma la decisión de suspender los subsidios otorgados de manera irregular a quienes no los necesitan.
Casos que indignan
Calarcá, Quindío
La familia perez tiene un puntaje de 2,8 y reportó no tener ningún tipo de ingreso. Al realizar el proceso de verificación se encontró que el padre gana más de 6,4 millones de pesos mensuales.
Barrancabermeja, Santander
El señor Aguilar pertenecía a un hogar de cuatro personas. Él falleció hace más de un año y, si hubiera sido retirado de la base del Sisbén, el puntaje del hogar bajaría de 19,9 a 18,5. Este es un caso típico de falta de actualización de la información.
San Agustín, Huila
El señor Polanco* reportó no tener ingresos y su puntaje del Sisbén es de 2,2. Al realizar el proceso de verificación se encontró que, en realidad, gana más de 6,4 millones de pesos mensuales.
Riohacha, La Guajira
La familia Corrales cuenta con un puntaje de 4,5 y todos sus miembros manifestaron no tener fuentes de ingresos. Sin embargo, en la verificación se evidenció que el padre gana más de 6,4 millones de pesos al mes.
Ebéjico, Antioquia
La familia Úrsula, de cinco integrantes, vivía hasta agosto en una casa propia, construida con materiales adecuados y tenía todos los servicios públicos. En septiembre, sin que cambiara la dirección, la familia manifestó que habitaba en un cuarto en arriendo y su puntaje cambió de 38,8 a 16,2.
Moniquirá, Boyacá
La familia López, compuesta por dos integrantes que generaban ingresos, habitaba en una casa. En septiembre, y sin que cambiara su nivel de ingresos ni el número de miembros, dijeron que vivían en un cuarto, para bajar su puntaje de 35,3 a 16,8.
La Jagua de Ibirico, Cesar
La familia Durán, de cinco integrantes, habitaba en una casa propia y dos de sus integrantes manifestaron recibir ingresos. Sin embargo, al mes siguiente, y sin que se cambiara la dirección o el nivel de los ingresos, la familia pasó a habitar en un cuarto para bajar su puntaje de 49 a 29,4.
Andes, Antioquia
La familia Martínez ingresó al Sisbén en el 2015 y uno de sus integrantes contaba con educación primaria. Posteriormente, esta misma persona dijo no tener ningún nivel educativo. para bajar su puntaje de 47,2 a 37,7.
Ponedera, Atlántico
La familia Torres ingresó al Sisbén en el 2012, cuando uno de sus integrantes contaba con educación secundaria. Luego, esta misma persona dijo no tener ningún nivel educativo para bajar su puntaje de 33,8 a 22,8.
Manaure, Cesar
La familia Pérez, de diez integrantes, ingresó al Sisbén en el 2009 y uno de sus miembros manifestó contar con un nivel técnico de educación. No obstante, esta persona perdió de repente su formación y dijo que solo tenía primaria, lo que cambió el puntaje del hogar de 40,8 a 27,5.
* Los nombres completos fueron omitidos para no incumplir la ley de protección de datos.
COLPRENSA







