Un adolescente de 15 años fue cobijado con medida de internamiento preventivo luego de ser señalado como el presunto responsable de atacar con un machete a su madre y a su tía. En un giro jurídico significativo, la Fiscalía General de la Nación le imputó el delito de feminicidio en grado de tentativa, dada la gravedad y la naturaleza de las agresiones.
La aprehensión del menor fue ejecutada por uniformados de la Unidad Básica de Investigación Criminal (DIPRO) de la Policía de Sucre en la cancha de fútbol del barrio San Francisco, en Corozal, tras un proceso investigativo de dos meses.
Las investigaciones revelaron que el procesado habría protagonizado dos ataques distintos contra su núcleo familiar en un corto periodo de tiempo.
Según los informes médicos y judiciales, la tía sufrió heridas severas en el rostro y los brazos que le ocasionaron una deformidad facial permanente. La madre del menor también fue blanco de las agresiones que motivaron la captura.
Aunque inicialmente el menor era requerido por el delito de violencia intrafamiliar, la contundencia de las pruebas y la sevicia de los ataques llevaron al ente acusador a elevar la imputación a tentativa de feminicidio durante las audiencias preliminares.
Un juez de control de garantías determinó que el adolescente representa un riesgo para las víctimas y la comunidad. Por esta razón, ordenó su traslado inmediato a un Centro de Atención Especializada (CAE) bajo el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA), donde permanecerá privado de la libertad de manera preventiva mientras avanza el proceso.







