
Según el Icbf, en Antioquia se han recibido 4.200 denuncias de violaciones a los derechos de los niños, la mayoría por explotación sexual.
Luego de que varios medios de comunicación denunciaran la subasta de niños y niñas vírgenes en Medellín por parte de bandas delincuenciales, la Mesa Intersectorial para la Prevención y Atención de la Explotación Sexual Comercial Infantil y Adolescente y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, reconocieron esta problemática y dieron cifras de este flagelo que va en aumento.
La denuncia más preocupante la expuso Iván Felipe Muñoz, profesor universitario de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia e integrante de la Mesa, quien aseguró que después de un mapeo se identificó que en algunas ocasiones los niños son explotados sexualmente desde los seis años.
Además, el estudio señaló que en la ciudad existen dos comunas en donde la problemática se vive con mayor intensidad, como son la 10-La Candelaria y la 4-Aranjuez, en el sector de Lovaina.
Dentro de estas zonas se encuentran once lugares específicos donde se da la explotación en la ciudad, entre ellos están: los alrededores del cementerio San Pedro, Barbacoas, el Parque Bolívar, El Raudal, San Benito, La Paz, Barrio Triste y en inmediaciones a San Diego, a escasos metros de donde funciona el Centro de Atención Integral a las Violencias Sexuales, Caivas.
Según Muñoz, El Raudal, San Diego, La 40-Abejorral, Barbacoas y el Parque Bolívar son los lugares donde más se ha reportado la explotación sexual comercial en menores.
Añadió que los fines de semana son los días con mayor movimiento para estas redes que explotan a niños y adolescentes. Sin embargo, señaló que la problemática sigue en aumento “todos los días a todas las horas del día”.
¿Cómo operan?
Leydy Marcela Zuluaga Toro, integrante de la Mesa, explicó cuál es el modus operandi de estas redes y cómo son inducidos los menores a esta práctica.
“Todo comienza, casi siempre, cuando los niños llegan al Centro a vender dulces, donde empiezan a involucrarlos en el consumo de drogas y aparece el proxeneta abusador que los engaña y los involucra en las dinámicas de la calle”, reveló Zuluaga Toro.
Por su parte, el director regional del Icbf en Antioquia, César Darío Guisao Varela, quien reconoció la problemática, anunció la firma de un convenio con la Alcaldía de Medellín para articular esfuerzos, recursos humanos, técnicos y tecnológicos y así atacar este flagelo al que son sometidos al menos 500 menores en la ciudad, en un promedio de edad entre los 10 y 12 años.
La inversión asciende a los $1.986 millones, de los cuales el Icbf aporta $907 millones y la Administración Municipal $1.079 millones.
“Con este convenio se aporta a la financiación de 300 cupos para niños y adolescentes víctimas de la violencia sexual en la modalidad externado con vulneración de derechos y 80 cupos más, en la modalidad internado”, expresó el director regional.
Indicó que en el 2012 el Icbf recibió 64 denuncias por explotación sexual comercial, mientras que en lo que va corrido del año se han reportado 46, de las cuales quince están en proceso de intervención.
EL MUNDO






