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El deseo egoísta vs El gran proyecto político nacional | Opinión por: Finito

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Se me acercan y emiten su análisis: “Finito, escúcheme atento, el matrimonio del gobernador y la Casa Jaramillo durará 6 meses”, otros más optimistas dicen que 3: osea que mis amigos pitonisos ven en sus bolas smartfónicas que en marzo los supuestos esposos desenamorados partirían cobijas y en el desenfreno de la soltería se entregarían a las mieles del amor con sus amantes furtivos, los cuales, seguramente, ellos mismos les presentarán, hablando maravillas de esos amantes: por ejemplo, que acumulan fortunas, que tienen influencia, que se rocían con atomizador el carísimo Dignified Privée, y que viven en pleno centro, cerquita del CAM.

Los escucho (ni más faltaba), pues, así como para la música, para las opiniones soy crossover, oigo de todo, lo que me gusta y también los sonidos estridentes, que no alimentan el alma, pero suelen divertir. Y ¿qué pienso?: que hablan con el deseo de una ruptura que han soñado desde el minuto cero, desde que el hoy gobernador Juan Miguel Galvis encaró una campaña sui géneris que ellos creían que perdería, pero que ganó con una butaca creada por un genio, un saltico de su propia cosecha, un equipo inquebrantable, la promesa de combatir la corrupción y el empuje vital de un joven que ustedes saben bien quién es; sí, el que ustedes memeaban en una casa desvencijada, sin darse cuenta de que sus cimientos estaban hechos de basalto diamantado.

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Los escucho (ni más faltaba), pero ya conozco sus deseos, y estos son lógicos para personas que en campaña estuvieron de frente con otros candidatos, en su mayoría con Jorge Ricardo Parra, de Cambio Radical; y que, al ser superados, no encuentran nada distinto que desempolvar la consigna “divide y vencerás”, y desear desunión donde hay unión y fracasos donde se proyecta la consecución de triunfos para el Quindío.

El gobernador Galvis hace parte de un gran proyecto de transformación de una región, el cual no tiene jefes políticos, ya que en esa orilla no funciona así: en ella se trabaja con una mentalidad de grupo, y por ello él es en sí la representación de una sumatoria de sueños, y entre los seres humanos que más lo respaldan con el deseo de que haga historia está el exgobernador del Quindío, Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas, que no lo apoyó en campaña porque no podía (por su condición de gobernador), pero que resistió todo tipo de ataques, bajos por demás, y le dio una bendición que llegó intacta a su victoria el 29 de octubre de 2023.

Fallan en la lectura, un matrimonio no se puede acabar si nunca existió, ¿y por qué no existió?, porque esto no es un tema de dos; lo que sí existe entre Galvis y los Jaramillo y miles de personas más es un ideal de equipo que está más fuerte que nunca, lo que sabe el exgobernador, que hoy se mueve en las altas esferas de la política nacional, siendo parte de un proyecto presidencial que apunta a la construcción de una mejor Colombia, y lo que sabe el gobernador, que está dispuesto, con ellos, a hacer historia, pues el Quindío será parte fundamental de esa mejor Colombia.

Y el matrimonio del CAM ¿no se divorcia? Ya pasó una vez, ¿será que se vuelve a repetir? El proyecto del que hace parte Galvis no tiene caudillismos ni cacicazgos, ¿no lo vieron en campaña?: es un despertar de conciencia, es sacar a flote el hartazgo del pueblo, es poner al ciudadano a leer artículos con argumentos para que él los analice y genere su opinión. En él no hay presión ni constreñimiento ni compra de votos, se basa en algo claro, en el voto de opinión.

¿Los quieren romper?; amigos: ese es su gran deseo, egoísta por demás, y me da pena decirles que no se les cumplirá; pues no todos los deseos se materializan, y en este caso es lo mejor, pues así ustedes terminará por comprender que así se crean perdedores y sientan aún la implacable resaca de la derrota, si un día estudian la exquisita filosofía maturaniana, famosa en los 90, leerán la sentencia “perder es ganar un poco”, y entenderán que esta contiene verdades, pues si bien perdieron con Parra, ganaron con Galvis, el que apunta a hacer un gobierno de otra clase, un gobierno diferente, parte de un proyecto macro que cambiará la historia de Colombia.

Opinión por Finito.

Columnista Quindío Noticias: Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad total y absoluta del columnista firmante al pie de página. Su contenido no compromete la línea editorial e informativa de Quindío Noticias