La escalada militar que se vive en Oriente Medio dejó una víctima colombiana. Se trata de Sebastián Loaiza Tobío, oriundo del corregimiento de Yatí, zona rural de Magangué, en el departamento de Bolívar, quien falleció en Dubái en medio de los recientes ataques y contraataques que involucran a Estados Unidos, Israel e Irán.
La noticia fue confirmada por su familia, que recibió la notificación oficial en la noche del pasado domingo. Desde entonces, sus allegados iniciaron los trámites para lograr la repatriación del cuerpo a Colombia y poder realizar las exequias en su tierra natal, conforme a sus tradiciones.
Sebastián Loaiza, conocido cariñosamente como “Chiqui”, era el menor de tres hermanos y padre de dos niñas menores de edad. De acuerdo con sus familiares, mantenía contacto constante con ellos y viajaba con frecuencia a Colombia. Incluso, tenía previsto regresar definitivamente al país en junio de 2026.
El colombiano se encontraba radicado en los Emiratos Árabes Unidos desde 2014. Tras haber prestado servicio como soldado profesional en las fuerzas armadas de Colombia, su formación militar le permitió vincularse a empresas de seguridad privada en Dubái, donde trabajó durante varios años.
Según explicó Álvaro José Loaiza, hermano del fallecido, las autoridades en Emiratos Árabes Unidos informaron que el proceso para la repatriación del cuerpo podría tardar varias semanas. “Nos pidieron paciencia. Es un trámite que puede tomar hasta un mes”, señaló en declaraciones a medios radiales.







