Desde este 15 de abril comenzó a operar en Colombia el modelo de interoperabilidad de la historia clínica, una medida que busca transformar la forma en que circula la información médica de los pacientes en el sistema de salud.
Con este cambio, los datos clínicos dejarán de estar limitados a una sola institución y podrán ser consultados por diferentes prestadores de servicios de salud, siempre bajo condiciones de seguridad. Esto permitirá que médicos y especialistas accedan a antecedentes relevantes del paciente, incluso si ha sido atendido previamente en otros centros médicos integrados a la red del Ministerio de Salud y Protección Social.
La iniciativa responde a uno de los principales problemas del sistema: la fragmentación de la información. Hasta ahora, los historiales médicos solían estar dispersos entre clínicas, hospitales y consultorios, lo que obligaba a repetir exámenes, reconstruir diagnósticos y enfrentar demoras en la atención.
En la práctica, la interoperabilidad se traduce en beneficios directos para los usuarios, como la reducción en la repetición de pruebas diagnósticas, menores tiempos de espera, diagnósticos más completos y una mayor continuidad en los tratamientos, sin importar el lugar donde se reciba la atención.
La implementación del modelo comenzó en octubre de 2025, cuando las instituciones de salud comenzaron a adaptar sus sistemas tecnológicos para integrarse a la red nacional de intercambio de información. Durante este proceso también se realizaron jornadas de capacitación y espacios de formación virtual dirigidos al personal de salud en distintas regiones del país.







