La noticia ha puesto en indecisión a miles de colombianos respecto a tomar hoy un crédito, debido a que lentamente el interés bancario ha comenzado a reaccionar al alza, tras un período de tasas más cómodas, en especial para créditos de consumo y vivienda.
El acelerador lo pisó el Banco de la República este año al elevar su tasa de referencia al 4 %, cuyo efecto se irriga luego a las demás tasas del mercado.
¿Por qué suben? Una de las razones es que la inflación comenzó de nuevo a cabalgar: En lo corrido del 2014 va en 2,57 %, cuando el año pasado en igual periodo estaba en 1,71%.
Por ese comportamiento, hasta los más escépticos proyectan que el índice de precios al consumidor, IPC, rondará el 3,25 % al finalizar el 2014, aunque la meta fijada por Emisor oscila entre 2% y 4%. Eso implicará un encarecimiento de casi toda la canasta familiar, por lo que las alertas están encendidas.
Otro de los argumentos tras el alza en las tasas, es que los colombianos se están endeudando rápido, según lo revelan las últimas cifras de la Superintendencia Financiera: la cartera de préstamos de consumo saltó de $60,7 billones en enero del 2012 a $82,2 billones en mayo del 2014.
Esa velocidad en la demanda de bienes y servicios, más la amenaza inflacionaria, fue lo que llevó al Banco de la República a elevar sus tasas, anota Daniel Velandia, economista jefe de la firma Credicorp Capital.
“El Emisor no busca por esa vía enfriar el crecimiento económico ni el consumo, sino moderar el endeudamiento de hogares y empresas debido a la mayor liquidez (dinero circulante), evitando que haya más inflación y un eventual recalentamiento de la economía”, explicó.
COLPRENSA







